El Hospital del Henares se suma a la Semana de la Donación de sangre “Madrid Dona Sangre. Salva vidas, súmate al esfuerzo” que coordina el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid.
Esta iniciativa que arranca hoy 14 de junio y se extenderá hasta el sábado 18 de junio, tiene como objetivo reforzar las reservas de sangre, que están deficitarias, para hacer frente a las necesidades hospitalarias del verano.
Según el Centro de Transfusión, las reservas de sangre están por debajo de su nivel óptimo. Debido a los desplazamientos masivos que se producen en verano, las donaciones de sangre descienden de manera importante. Esta Semana de la Donación busca alcanzar entre todos 7.000 donaciones para prevenir una situación crítica y cubrir con cierta tranquilidad toda la demanda que realizan los hospitales de la Comunidad de Madrid en julio y agosto.

Como ha señalado José Alberto Catalán, enfermero del Hospital del Henares, «en esta Semana especial del donante, animamos a todos a donar porque han bajado mucho las reservas y en previsión de la operación salida del verano, es importante que aumenten estas reservas de sangre». Asimismo, ha agradecido la «colaboración de los donantes».
Este hospital tendrá abierta su sala de donación de martes a sábado en horario de 9:00 a 20:00.
Un gesto que salva vidas
La sangre es un bien esencial, que solo se obtiene por donación y que es necesaria para tratar múltiples patologías e intervenciones.
Donar sangre es un gesto sencillo y apenas molesto que no dura más de 20 minutos. Con una sola donación se puede ayudar a salvar la vida de tres pacientes necesitados de transfusión. Para donar sangre solo es necesario tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos y estar sano.
Cada día se necesitan en nuestra región 900 donaciones de sangre. Este bien tan preciado no se puede fabricar y sus componentes tienen un período de viabilidad muy corto en el caso de las plaquetas.
Estas son muy necesarias, por ejemplo, en el tratamiento de enfermos oncológicos, y sólo se pueden conservar cinco días. Ello impide que se pueda mantener un gran stock y que, por tanto, sea necesaria la entrada permanente de sangre para producirlas.
Dependiendo de la patología del paciente se le transfunden uno o más componentes sanguíneos, hematíes, plasma y plaquetas, por lo que una sola acción puede ayudar a mejorar o salvar la vida de tres pacientes.
