Novedades en el triple crimen de Morata de Tajuña. La Guardia Civil ha detenido a un hombre por el asesinato de los tres hermanos de avanzada edad cuyos cadáveres fueron descubiertos la semana pasada en una vivienda de esta localidad.
El detenido es Dilawar Hussain F.C., pakistaní de 43 años, apodado ‘El Negro de Morata’, quien se presentó de forma voluntaria esta medianoche el cuartel de la Guardia Civil de Arganda del Rey.
Los agentes estaban buscando a un ciudadano de nacionalidad paquistaní de 42 años que ya agredió hace tiempo a una de las hermanas precisamente por unas deudas que había contraído con él.
Al parecer, el detenido habría reconocido su participación en los hechos relacionados con la muerte a golpes de tres hermanos de avanzada edad hallados en el interior de una vivienda de Morata de Tajuña.
En estos momentos se encuentra detenido en el Acuartelamiento de Rivas Vaciamadrid, donde prestará de nuevo declaración. El arrestado vivió varios meses con las víctimas, que le habían alquilado una habitación en la casa para sacar un dinero extra, según contó el alcalde de la localidad, Francisco Villalaín.
Ya agredió a una de las hermanas
El ahora detenido supuestamente abofeteó a una de las hermanas, ya que le había prestado 60.000 euros que no le había devuelto. En ese momento no le denunció. Pero luego en febrero volvió a agredirla, esta vez con un martillo en la cabeza, lo que le provocó importantes lesiones.
El ‘Negro de Morata’ fue detenido y tras un juicio condenado a prisión, de la que salió el mes de septiembre.
La Guardia Civil halló el viernes un pistola de fogueo simulada en la vivienda donde encontraron el jueves los cuerpos. Los agentes creen que adquirieron la pistola simulada para defenderse de esta y otras personas que les habían amenazado.
Fuentes de la investigación señalan que las pesquisas se centran en el entorno cercano de las víctimas, que habían pedido dinero a muchos vecinos. Ni las puertas ni las cerraduras estaban forzadas cuando entraron los agentes. Las ventanas y persianas sí estaban cerradas.
Principal hipótesis
La Guardia Civil baraja como principal hipótesis el ajuste de cuentas por una deuda relacionada con una estafa amorosa. Desde el entorno de los fallecidos han contado a los agentes que hace al menos un lustro las hermanas habían contactado con dos supuestos militares, con los que entablaron una relación pseudoamorosa a distancia.
Pasado un tiempo, uno de los presuntos militares les informó que el otro había fallecido y que necesitaba una importante cantidad de dinero para poder cobrar una herencia.
Desde entonces, una de las fallecidas comenzó a mandar dinero a la cuenta de su ‘novio’ estadounidense Edward, quien no cesaba en pedirle cada vez más cantidades con diversas excusas.

Una estafa amorosa
A pesar de que amigos y familiares les alertaron de que habían caído en las llamadas ‘estafas amorosas’, las hermanas insistían en que el romance era verdadero mientras se endeudaban para satisfacer las demandas del supuesto amante, llegando a pedir dinero a varios conocidos.
Los vecinos alertaron hace unos días al Ayuntamiento de la localidad de que llevaban un mes sin ver a los hermanos, muy conocidos en el municipio porque participaban en muchas actividades sociales y culturales. Al principio pensaban que se habían ido de vacaciones, pero como no respondían a llamadas y mensajes se alertaron.
El lunes la Policía Local procedió a la confección de las diligencias judiciales iniciales, en coordinación con puesto de la Guardia Civil del puesto de la localidad. Así, iniciaron gestiones con el Juzgado de Instrucción de Arganda del Rey, que remitió la orden judicial de entrada en el inmueble, situado en la avenida de España número 18.
Hallazgo de los cadáveres
Así, a las 11:30 horas de este jueves efectivos del Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Arganda realizaron una entrada en un domicilio, con autorización judicial, hallando los tres cadáveres. Se encontraban «parcialmente quemados, apilados y con restos de sangre», han indicado las mismas fuentes.
Agentes de la Científica y Homicidios de la Guardia Civil, que se encargan de la investigación, han recogido numerosos vestigios y pruebas en la casa y están hablando con familiares y vecinos de los difuntos. Las dos mujeres llevaban varios años jubiladas y el hermano padecía una discapacidad.
La casa en la que los hallaron era su segunda residencia. Tenían otras viviendas en España, que podrían haber vendido para satisfacer las peticiones del supuesto amante o de los deudores, algo que tendrán que examinar los investigadores.
