La cámara Gesell es una sala acondicionada para que el menor víctima de un delito trate, en exclusiva, con el psicólogo o profesional
MÓSTOLES/ 11 JULIO 2019/ La consejera de Justicia en funciones, Yolanda Ibarrola, ha inaugurado este jueves en los Juzgados de Móstoles una nueva cámara Gesell para protección de menores, la primera de estas características que se instala fuera de Madrid capital y que estará en pleno funcionamiento en septiembre.
Se trata de una sala acondicionada para que el menor víctima de un delito trate, en exclusiva, con el psicólogo o profesional que le atiende, separado por un espejo espía del resto de las partes -juez, fiscal, secretario, abogados-, que siguen el interrogatorio mediante una comunicación con el psicólogo o profesional, a través de un pinganillo.
La nueva cámara se ha instalado en la sede judicial principal de Móstoles, en la calle Luis Jiménez de Asúa, que acoge actualmente cuatro juzgados de Primera Instancia, seis de Instrucción, seis de lo Penal y uno de Violencia sobre la Mujer, entre otros espacios judiciales.
“La puesta en marcha de cámaras Gesell en los juzgados está en línea con una de las prioridades que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha impulsado estos años y va a seguir impulsando en esta legislatura: la humanización de la Justicia y la atención a las víctimas más vulnerables”, ha señalado la consejera en la visita.
Ibarrola ha explicado que esta instalación “tiende a proteger al más vulnerado, como son los menores”, de manera que puedan prestar declaración “en un entorno más amigable, mucho más acorde con su edad”, además de que “no tenga volver en repetidas ocasiones al juzgado”, ya que toda la declaración se graba.

Víctimas o testigos
“Podemos hablar de menores que han sido víctimas o también testigos de un delito“, ha aclarado la consejera, quien ha añadido que “esto es lo que llamamos preconstituir prueba”, algo que gracias a esta cámara “se hace con las máximas garantías procesales, puesto que al otro lado la habitación se encuentran todas las partes“.
Además, ha subrayado que “el psicólogo está unido a la sala por un pinganillo”, de tal manera que “cualquier indicación que le quiera dar el juez, el fiscal o los abogados, pueda recibirla sin que el menor la escuche”, permitiendo de esta manera explorar al menor “en un entorno es mucho más adecuado”.
“Esto permite que el juez o las partes incidan más en alguna cuestión que el psicólogo le está preguntando, a que aclare más alguna cosa, a que mueva al menor para que se le pueda ver bien la cara, ya que el lenguaje gestual es muy importante, que además al grabarse la prueba se convierte en más eficaz“, ha recalcado.
Esta cámara Gesell de los juzgados de Móstoles se suma a la que ya está en marcha en el nuevo núcleo penal de San Blas, en Madrid capital, y está incluida dentro del plan de modernización de las infraestructuras judiciales “que comenzó en esta legislatura que ahora termina y que seguirá impulsándose en la que comience”.
Próximamente se va a dotar de más instalaciones de este tipo a los juzgados de Instrucción de Plaza de Castilla, a los de Menores de Madrid y a los de Alcalá de Henares. Además, también está contemplada su instalación en los nuevos edificios judiciales que se van a construir en Torrejón de Ardoz, Collado Villalba, Getafe, San Lorenzo de El Escorial, Navalcarnero y Valdemoro.
