Juicio por accidente mortal en Móstoles por una disputa familiar EUROPA PRESS 06/11/2023 / EUROPA PRESS
Juicio por accidente mortal en Móstoles por una disputa familiar (Foto: EP)

Continúa en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio contra los dos hermanos juzgados por provocar el accidente mortal que acabó con la vida de tres personas, entre ellos su propia hermana y una sobrina menor de edad.

Estos dos hermanos, a los que piden penas de hasta 67 años de cárcel, están acusados de provocar el accidente ocurrido el 24 de agosto de 2020 en la antigua carretera de Extremadura, a la altura del kilómetro 20, en el término municipal de Móstoles.

En la primera sesión del juicio se dio a conocer que el móvil que provocó la persecución de los dos hermanos se originó a raíz del malestar de una de las víctimas, la mujer de 30 años, al querer someter la ‘matriarca’ a su hija a una prueba del pañuelo ante su próximo casamiento.

Este lunes con la reanudación de la vista, se conocía que fue una de las tres víctimas mortales del atropello, la propia hermana, quien delató a sus dos hermanos segundos antes de morir durante una conversación que mantuvo con su marido en la que le alertó de que le estaban golpeando bruscamente por detrás de su coche hasta que chocaron contra un árbol.

«Me chillaba que eran sus dos hermanos que la estaban dando«, ha relatado por videconferencia el marido de Pilar, quien ese día perdió a su mujer, a su hija y a su hermano por una disputa familiar a raíz de una prueba del pañuelo. «Le dije a la Guardia Civil que no fue un accidente», ha señalado y se ha dirigido a los acusados con «no tenéis perdón de dios».

Ahora ha hablado también en el juicio la única de las supervivientes que iba en ese vehículo: otra de las hijas, de 12 años entonces, y a la que querían someter a la prueba del pañuelo para demostrar su virginidad.

Una menor ha sido trasladada con pronóstico grave (Foto: 112).
Una menor ha sido trasladada con pronóstico grave (Foto: 112).

Por orden de su propia abuela

La niña, que ahora tiene 15 años, ha declaro por videoconferencia, de manera firme, que los dos acusados son culpables porque ella vio cómo les siguieron en coche y les golpearon tres veces, todo ello por orden de su propia abuela.

«No pararon hasta que no vieron que nos mataron», ha dicho. Ha relatado que el 24 de agosto de 2020 ella fue a la casa de su abuela Milagros porque una de sus tías la invitó a pasar el fin de semana allí cuando ella anunció que iba a celebrar su pedida de mano, y así ella y su hermana comprarían la ropa para el evento.

Pero su abuela y su tía quisieron hacerle la prueba del pañuelo, ella se negó y entonces la acosaron y la agobiaron, obligándola a entrar en un dormitorio para «mirarla», sin dejar que llamara a su familia, por lo que ella se lo dijo a su novio y al final decidió irse y llamar a su madre.

Ella estaba con su hermana y a la casa llegaron sus dos tíos, ahora procesados. Cuando su madre llegó comenzó una fuerte discusión con su abuela Milagros , que le dijo: «Voy a mandar a tus hermanos a que te maten».

Ha asegurado que no creyeron la amenaza de muerte de su abuela porque se trataba de una persona «de su sangre», y decidieron irse en el coche su madre, el cuñado de esta, su hermana pequeña y ella. Al poco tiempo casi chocaron frontalmente con un coche que no reconocieron, lo que les obligó a dar un volantazo.

A continuación, un coche les embistió tres veces por detrás y ella vio claramente que en ese vehículo iban sus tíos Manuel y Emilio, y su madre también dijo que eran ellos. Intentaron pedir ayuda pero no la consiguieron y su madre les pidió a ella y a su hermana que se abrazaran, justo antes del último golpe. Luego despertó en el hospital, ha relatado.