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El Supremo ha desestimado el recurso interpuesto por la Comunidad de Madrid, que exigía una indemización de 356 millones de euros

MÓSTOLES/ 7 JULIO 2020/ La Consejería de Transportes ha señalado que, en el caso del proyecto del tren de Móstoles a Navalcarnero, los tribunales “todavía tienen que decidir sobre la reclamación por daños y perjuicios planteada contra la empresa concesionaria por 355,9 millones de euros”.

La Comunidad de Madrid va seguir tomando las decisiones que considere necesarias en defensa de los intereses y del patrimonio de todos los madrileños“, han señalado fuentes de la Consejería después de que el Tribunal Supremo haya librado por el momento a Cemonasa, la filial de OHL que se encargaba del proyecto, a pagar la indemnización de 356 millones de euros que reclamaban.

El Supremo ha inadmitido a trámite el recurso de casación del Gobierno regional contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que ya había dictaminado en julio de 2019 que no correspondía dicha indemnización.

Según ha adelantado El Economista y han confirmado de fuentes de la Consejería de Transportes, el Supremo ha dictaminado que la causa de la resolución del contrato fue la apertura de la fase de liquidación del concurso mercantil de Cemonasa y no por causa culpable imputable a la misma.

“En todo caso, conviene recordar que el TSJM no se pronunció sobre los incumplimientos de la empresa concesionaria sino que declaró que el contrato se había resuelto anteriormente con la entrada en liquidación y fase de disolución de la empresa, que solicitó concurso de acreedores”, añaden fuentes de la Consejería.

También deben decidir sobre la imposición de penalidades por incumplimiento de la obligación de ejecutar la totalidad de las obras en el plazo previsto, por 34,08 millones; y sobre la incautación de avales al no haber abonado las penalidades, por 15,8 millones de euros”, añaden fuentes de la Consejería.

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Además, la empresa concesionaria también mantiene vivo otro procedimiento en el que reclama al Ejecutivo regional 300 millones de euros por la inversión efectuada en el proyecto, que no llegó a su fin tras la llegada de la crisis de 2008.

El proyecto fue paralizado por sorpresa por la concesionaria en 2010

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