La Policía Nacional está investigando las causas del fallecimiento de una trabajadora de limpieza de 60 años que fue encontrada muerta el lunes pasado en el interior del colegio Andrés Segovia de Móstoles, donde había estado limpiando durante la tarde.
Según han denunciado desde el sindicato CCOO Madrid y Más Madrid, la mujer, «sin patologías previas», era empleada de Limpiezas Camacho, la subcontrata encargada de la limpieza de los colegios de la localidad madrileña, y en el momento de su fallecimiento se encontraba «trabajando sola» en el interior del centro.
«Estamos pendientes de que se aclaren las circunstancias en las que sucedió. Mi más sentido pésame a su familiares y amigos«, ha escrito en su cuenta de Twitter el portavoz de Más Madrid en Móstoles, Emilio Delgado, que es también diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid.
Delgado ha asegurado que las delegadas sindicales habían solicitado a la empresa en dos reuniones previas que ninguna trabajadora se quedara sola por las tardes en el colegio, por prevención de riesgos laborales, ya que, en los días que van desde que los alumnos se toman las vacaciones hasta que se cierra el colegio definitivamente, por la mañana hay profesores, pero por la tarde hay una sola trabajadora limpiando el colegio.
Desde CCOO insisten en que habían pedido que ese trabajo «se hiciera por las mañanas», ya que «no habían hecho la evaluación de riesgos de trabajar solo». «Justo dos días antes de pasar esto nuestras delegadas presentaron una denuncia ante Inspección de Trabajo», asegura Teresa González, secretaria general de la Unión Comarcal Oeste de CCOO.

Pendientes de la autopsia
Por su parte, desde el Ayuntamiento de Móstoles, titular de los colegios públicos, han explicado a Noticias para Municipios que la mujer había entrado a su puesto de trabajo en torno «a las tres y media de la tarde» y que, a las 16.00, se vio con el director del centro y «estaba todo en orden».
Sin embargo, a partir de las 17.00 horas, el marido de la trabajadora comenzó a llamarla por teléfono y, como no lograba contactar con ella, acabó avisando a la Policía. El marido acudió al centro con la Policía Municipal en torno a las 19.00 horas, encontrándola «en un baño de la tercera planta, desfallecida».
Los agentes fuero los primeros en practicarles las maniobras de reanimación y usaron un desfibrilador, que continuó el Summa a su llegada». Un portavoz de Emergencias 112 ha explicado que a la llegada de los sanitarios de Summa, la mujer «ya llevaba tiempo en parada cardiorrespiratoria» y «sin posibilidad de reanimación».
Tras confirmarse el fallecimiento, la Policía Nacional se ha hizo cargo del cuerpo y lo trasladó al Anatómico Forense, que está haciendo la autopsia para conocer las causas del fallecimiento de la trabajadora.
«Los concejales de Seguridad y Educación acudieron al centro al conocer lo sucedido y para apoyar a la familia y amigos, que recibieron atención psicológica«, han añadido desde el Consistorio, que «con profunda tristeza» lamenta la muerte y pide «cautela hasta conocer las causas».
