Se trata de un proyecto incluido en el antiguo Plan Prisma, que debía desarrollarse entre 2008 y 2011, pero que aún no está en marcha
MÓSTOLES/ 13 ENERO 2020/ El Ayuntamiento de Móstoles ha exigido a la Comunidad de Madrid que ejecute obras de remodelación integral del Centro Sociocultural Caleidoscopio, un proyecto incluido en el antiguo plan de inversiones regional (Prisma), que debía desarrollarse en 2008, pero que acumula “una década de retrasos”.
Desde el Consistorio señalan en un comunicado que este proyecto, que ya había sido adjudicado por el anterior Gobierno municipal, debía haberse desarrollado entre 2008 y 2011, pero que “más de diez años después, el proyecto ni siquiera se ha iniciado”, por lo que solicitan al Gobierno regional “que asuma su responsabilidad”.
Según señalan desde el Ayuntamiento, el importe estimado inicialmente para la ejecución de esta reforma integral era de 1.150.000 euros, similar al del Centro Cultural El Soto, cuyos sobrecostes “obligaron a reducir el presupuesto para la remodelación del Centro Sociocultural Caleidoscopio”.
“La merma de la cuantía disponible por la mala gestión y la pésima previsión del PP hace inviable todo el proyecto“, añaden desde el Consistorio, donde aseguran que esto obliga al municipio a “asumir la reforma del teatro del centro”, unos trabajos que no podrá acometer hasta que la Comunidad realice las otras obras comprometidas.
Además, según fuentes municipales, los técnicos del Ayuntamiento han detectado “algunas imprecisiones en la documentación presentada”, por lo que “siguen esperando las modificaciones del proyecto definitivo” para la reforma.

Clausurado desde 2016
La alcaldesa, Noelia Posse (PSOE), acompañada del concejal de Cultura, Alejandro Martín, y el de Mejora y Mantenimiento de los Espacio Públicos, David Muñoz, y la de Presidencia, Rebeca Prieto, han visitado este lunes el centro cultural para comprobar el estado de las instalaciones.
Desde el Consistorio recuerdan que debido al retraso en el inicio de las obras, el centro “ya tuvo que ser clausurado en 2016 privando de su uso a vecinos y vecinas”, ya que, según informes técnicos no era seguro realizar ninguna actividad en él por “el deterioro de las instalaciones provocado por la antigüedad del equipamiento”.
Por ello, y en respuesta a las demandas de los ciudadanos, el Gobierno local ha exigido una vez más, que se proceda a las actuaciones pertinentes para concluir el proyecto, algo que “beneficiaría a los barrios de Estoril, Nazaret y Villafontana y, por extensión, toda la ciudadanía de Móstoles”.
