Desde la URJC aseguran que Luis Vázquez llegaba a alcanzar “los 300.000 euros anuales de remuneración” y que por eso se le despidió
MÓSTOLES/ 24 SEPTIEMBRE 2019/ El Ayuntamiento de Móstoles ha negado que el despido del nuevo gerente del Instituto Municipal del Suelo (IMS) de Móstoles, Luis Vázquez, del cargo de director general de la Fundación Clínica Universitaria de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) fuese por mala gestión, sino por “el cambio de equipo”.
Esta reacción se produce después de que desde la universidad señalaran a Noticias para Municipios que el nuevo rector, Javier Ramos, despidió en abril de 2017 a Vázquez, que percibía una remuneración anual de “cerca de 300.000 euros”, nada más acceder al Rectorado, dado que la Fundación llevaba “tres años de pérdidas” y “su viabilidad económica estaba en duda”.
Sin embargo, fuentes municipales han subrayado a Noticias para Municipios que el motivo por el cual el actual rector de la URJC, que se incorporó al cargo en marzo de 2017, aprobó en su primer Patronato de la Fundación tras su toma de posesión “el cese de Vázquez en el puesto de libre designación que ocupaba” fue “el cambio de equipo”.

“Los motivos del cese de Vázquez no fueron sino el cambio de equipo”, insisten estas fuentes municipales, que añaden que la reclamación por despido improcedente de Luis Vázquez “llevó a un acuerdo que supuso a la URJC el pago de una indemnización”, aunque no aclaran de cuánto fue la misma.
Además, insisten en que la auditoría que la universidad encargó sobre las cuentas de la Fundación Clínica Universitaria de la URJC está fechada el 8 de junio de 2018, “más de un año después de la marcha de Luis Vázquez”, por lo que, reiteran, “en ningún caso pudo ser el origen motivado de la misma”.
Dicha auditoría, encargada a raíz del escándalo levantado por el irregular funcionamiento del Instituto de Derecho Público (IDP), también dependiente de la URJC, señalaba que existían “serias dudas sobre la capacidad de la clínica para continuar en funcionamiento” y que “había incurrido en unas pérdidas netas de 684.700 euros en 2017”.
En este sentido, desde el Ayuntamiento aseguran que la Fundación Clínica Universitaria “tenía contratado un Servicio de asesoramiento y gestión de cuestiones en materia jurídica, fiscal y contable a una empresa externa“, por lo que “esa gestión estaba externalizada”, añaden para defenderse de las acusaciones de mala gestión.

La URJC se reafirma
Desde la URJC aseguran que no tienen nada más que añadir, y se reafirman en lo que dijeron ayer, que cuando Ramos llegó al Rectorado decidió prescindir de Vázquez dado que la gestión “no era la más adecuada”, aunque el motivo principal fue el salario anual “desorbitado” que percibía para tratarse de una entidad “sin ánimo de lucro y con un fin social”.
En su etapa de director general, Vázquez llegó a percibir una remuneración anual de 102.000 euros, más un extra de 62.000 como “otras remuneraciones”, según las cuentas de la clínica, aunque fuentes de la universidad afirman que “con otros conceptos llegaba a alcanzar los 300.000 euros anuales”.
Tras conocer esta cifra “astronómica” para tratarse de una entidad sin ánimo de lucro y con un fin social, Ramos propuso al Consejo de Gobierno de la URJC su despido “de inmediato”, aunque existía “una elevada cláusula de indemnización” firmada por el anterior rector, Fernando Suárez, que complicaba su marcha.
Según la universidad, se llegó finalmente a un acuerdo extrajudicial, abonando a Vázquez una cantidad menor de la que reflejaba su cláusula de indemnización, aunque desde la URJC no han tampoco han sabido precisar cuánto.
