La Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés (FLAV) ha reclamado al Gobierno local (PP y Unión por Leganés) más «voluntad» para asumir las reivindicaciones de este colectivo al presupuesto de 2024 y ha señalado que el encuentro mantenido entre ambas entidades se ha saldado sin acuerdo alguno.
Este martes, la FLAV y el Ejecutivo local -con el alcalde, Miguel Ángel Recuenco (PP), y el primer teniente de Alcalde, Carlos Delgado– mantuvieron un encuentro por primera vez en ocho años para ver cuáles de las peticiones vecinales podían tener encaje en las cuentas municipales, que el Gobierno ultima estas semanas.
La Federación se ha ratificado en la necesidad de que los presupuestos refuercen los «servicios públicos» y en que «se dote de inversiones para mejorar los barrios, el aumento de las partidas en políticas sociales, la apuesta por la vivienda pública y la rehabilitación de los edificios residenciales».
Clima de «cordialidad»
Fuentes vecinales han informado de que la reunión se desarrolló en «un clima de cordialidad pero sin acuerdo alguno». La Federación, dicen sus promotores, argumentó «cada una de las propuestas y medidas que incluía el documento remitido con anterioridad al equipo de gobierno local». Tras ello, ha señalado que percibieron «falta de voluntad para resolver los problemas que arrastra esta ciudad desde hace, al menos, una década y que sufre y padece la ciudadanía».

En este punto, los vecinos creen que hay que solventar los «problemas, carencias y necesidades que existen y que son de fácil y pronta solución», y ha precisado que no entienden un barrio sin centro cultural, potenciando los servicios públicos.
«Las soluciones no pasan por inyectar decenas de millones de euros en servicios ya privatizados sin antes analizar el por qué de su pésimo funcionamiento de limpieza viaria, recogida de residuos o el mantenimiento de zonas verde», ha reprochado.
Además, la Federación ha sentenciado que «tampoco» entiende que «se construyan centros culturales en algunos barrios y que estos no cuenten con una biblioteca».
Reivindicaciones barrio a barrio
En cuanto a las inversiones en barrios, la FLAV pide para Vereda de los Estudiantes «resolver los problemas de acceso al barrio» con el cruce peligroso en la M-406, así como que no se derribe el centro municipal ‘Azorín’.

Para Leganés Norte, los vecinos quieren que se acabe el centro cívico, que mantiene el «esqueleto» desde la paralización de obras. Por ello, piden que las obras arranquen en el primer cuatrimestre, así como las de un centro polideportivo en la parcela de 30.000 metros del barrio.
En Centro, la zona adolece de la falta de un centro cívico, de zonas interbloques sin urbanizar y de falta de mantenimiento en parque de Los Frailes, donde hay «peligro de caída de árboles».
Mientras, en otro de los barrios más antiguos, San Nicasio, los vecinos siguen pidiendo reconstruir la piscina Solagua, y recuperar el embarcadero de la vía en Leganés Central como «espacio público».
En cuanto a Arroyo Culebro las reivindicaciones se dirigen a acortar plazos del centro cultural de la barriada, y a que se abra un «local de barrio exclusivo para jóvenes».

Para Zarzaquemada, reclaman una solución para las superficies de los garajes que se encuentran en mal estado, y medidas para eliminar los accidentes de tráfico en pasos de peatones. Piden también reformar zonas interbloques así como un estudio de los árboles para «eliminar los que están mal».
En La Fortuna, los vecinos reclaman más medios de servicios sociales, como psicólogos, y la reorganización de los contenedores de los residuos urbanos. Por último, para Poza del Agua y Solagua, desde la Plataforma se ha pedido que se definan los proyectos del complejo deportivo en el barrio y del centro cultural previsto.
