La línea de Metro 7B sigue siendo un dolor de cabeza constante de Coslada y San Fernando de Henares. Si bien en Coslada se ha descartado que la situación sea similar al drama del municipio vecino, donde se han tenido que derribar varios inmuebles por los daños generados por las obras del metropolitano, en ambos municipios sigue la inquietud.
Para disipar dudas entre los vecinos, precisamente, el alcalde de Coslada, Ángel Viveros, ha convocado mañana una asamblea. Allí, trasladará los términos de la reunión del pasado día 18 con el consejero de Infraestructuras y Transportes de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, a quien trasladó la preocupación por el alcance de las obras en el suburbano, con la inyección prevista de hormigón en el trazado.
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