El Ayuntamiento de Getafe está analizando judicialmente la fórmula para imponer sanciones a los responsables de la celebración de los conciertos en el recinto ‘Iberdrola Music’ -en la Colonia Marconi de Villaverde-, no solo por el festival ‘Mad Cool’, sino por el resto de conciertos, entre ellos el de Harry Styles.
Fuentes municipales han recordado que los resultados de las mediciones que se realizaron en viviendas y que superaron los límites de decibelios se trasladó al Ayuntamiento de Madrid, quien fue el que finalmente concedió la licencia al recinto.
«Toda esta información -han señalado fuentes municipales a Noticias para Municipios– y los resultados de las mediciones en viviendas de Getafe que superaban los límites de ruido, se los trasladó la alcaldesa de Getafe, a Borja Carabante, en la reunión que se tuvo justo antes de suspender el Raeggeton Beach Festival».
El objetivo es poder sancionar a los promotores de los festivales debido a las molestias tanto acústicas como de movilidad generadas a la zona residencial de Getafe Norte, un barrio a unos centenares de metros del recinto.

Este martes, el Consistorio de Madrid informó de que la organizadora del Mad Cool habría cometido una infracción muy grave y dos graves por superar los límites de niveles sonoros máximos permitidos. El total de las sanciones se eleva 22.001 euros, permitiéndose el pago con reducción.
Cierre definitivo
«Tanto el Ayuntamiento como los vecinos, siguen reclamando que se retire el recinto de forma definitiva y que no vuelvan a celebrarse eventos, porque ni el Ayuntamiento de Madrid ni los promotores son capaces de buscar una solución a la movilidad para que los asistentes no utilicen Getafe en las entradas y salidas», han señalado.
En este punto, han recordado las imágenes del «caos que se origina en el entorno poniendo en riesgo la seguridad de los mismos». A eso hay que sumarle «la falta de descanso de los vecinos de Getafe Norte y Los Molinos, como constatan las mediciones».
Además, tanto la Policía Local de Getafe como otros cuerpos de seguridad, presentaron informes desaconsejando esa ubicación ante los problemas que se generaban, por lo que lo único que falta ahora es que «Madrid y los promotores anuncien su cierre definitivo».
