La alcaldesa de Getafe, la socialista Sara Hernández, ha estallado contra la gestión de la Comunidad de Madrid en el municipio. La regidora considera que hay varios proyectos paralizados y, ante las reuniones en las próximas semanas con consejeros de la Administración regional, Hernández ha pedido a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, que deje de activar las movilizaciones contra el Gobierno central para «centrarse en los madrileños» y «mirar al Sur».
En rueda de prensa, la alcaldesa ha informado de que mantendrá una próxima reunión con el consejero de de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, para abordar dos asuntos pendientes: la calificación de zona tensionada de vivienda en la ciudad para topar los alquileres y la transformación de la M-406 en vía urbana.
Sobre el primer punto, la alcaldesa considera que sería «una verdadera tomadura de pelo» que el consejero no anunciase que se van a iniciar los estudios y trámites para declarar zona tensionada de vivienda a la localidad. Esta medida, que contempla la nueva Ley de Vivienda, permitiría topar los alquileres debido a lo elevados que son y que fuerzan a familias y jóvenes a plantearse su vida en otros municipios.
Hace unos meses, Getafe planteó esta posibilidad al Gobierno regional, pero rápidamente obtuvo una respuesta negativa: la Comunidad de Madrid no adoptaría esa medida para Getafe y otras localidades -tiene las competencias-, al no compartir los criterios ‘políticos’ de la nueva ley.

En ese encuentro con Rodrigo, la regidora ha anunciado que aprovechará para plantear también la reconversión de la M-406 (en su tramo de la avenida de John Lennon y del Hospital Universitario) en vía urbana. Esto permitiría rebajar la velocidad del tráfico rodado e instalar pasos de peatones a ras de suelo, con semáforos, así como eliminar la pasarela peatonal que enlaza el Hospital con El Bercial.
La regidora ya anunció que la Comunidad quiere sustituir esta pasarela, proyecto que ‘pisa’ suelo municipal, con lo que el Ayuntamiento no dará la autorización necesaria para la nueva construcción.
Ayuso, «insultona y burlona»
En este sentido, la alcaldesa se ha mostrado enojada con la presidenta regional, a quien responsabiliza de todas estas situaciones, y a quien ha definido como una «presidenta faltona, burlona e insultadora», tras el insulto proferido durante la sesión de investidura de Pedro Sánchez, a quien calificó de «hijo de puta» desde la tribuna de invitados del Congreso cuando el presidente del Gobierno aludió al contrato que obtuvo el hermano de Ayuso en pandemia.
Pese a todo, Sara Hernández ha asegurado que su Ejecutivo esperará a los próximos encuentros con los responsables regionales. «Vamos a esperar a que (Ayuso) aparque unos minutos esa obsesión por el Gobierno de España y se centre en los madrileños y mire al Sur», ha zanjado la primera edil getafense.
