Foto/ Alex Castellano

La Plataforma ‘TEA_Incluye’ ha convocado una manifestación para este miércoles frente a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid en protesta por los presuntos malos tratos

GETAFE/ 24 ABRIL 2018/ El Colegio de Educación Especial Santiago Ramón y Cajal no tiene un protocolo específico para atender a alumnos con autismo, según lo asegura la Dirección de Área Territorial Madrid-Sur de la Consejería de Educación en un documento remitido al juez, al que ha tenido acceso la Cadena Ser, que investiga a tres trabajadoras de este centro (dos profesoras y una auxiliar) por hostigamiento y maltrato a un alumno, un niño de 8 años.

Irene Camacho es madre de un alumno del centro que se ha quejado del trato a su hijo. Foto/ Alex Castellano

Según la Cadena Ser, no hay protocolo y no hay ningún documento de este colegio donde figure que está permitido inmovilizar a los niños, una práctica que era habitual en el caso del pequeño supuestamente maltratado, y que queda reflejada en las grabaciones aportadas por la familia al juzgado de los cuatro días que este menor llevó escondida un dispositivo entre la ropa.

En otro documento remitido también al juzgado, los orientadores dejan claro que no dieron su consentimiento en ningún momento para que al menor se le bloqueara constantemente como queda probado en las grabaciones. La orientación ha remitido al juez un protocolo específico para el niño que nunca fue autorizado por la familia -como sí exige la normativa de la administración educativa- y que fue elaborado el pasado 13 de octubre, un mes antes de que el pequeño dejara las clases.

La habitación blanca

Al no existir un protocolo específico para alumnos con autismo, no hay tampoco ningún documento del citado colegio que recoja la existencia de una sala de relajación (la conocida como “habitación blanca”) donde los alumnos que sufrían algún brote o alguna crisis de ansiedad eran apartados hasta llegar a calmarse.

Los trabajadores del colegio expresan su malestar con carteles. Foto/ Alex Castellano

Esa sala y su uso no figura en ninguna de las estrategias del Santiago Ramón y Cajal y debería, según confirma a la Cadena Ser, un portavoz de la Consejería de Educación: “el uso del aula de relajación se encuentra en estos protocolos y se utiliza de manera excepcional”.

A día de hoy, los inspectores de la Consejería de Educación, aunque conocían por las denuncias de las familias del centro de la existencia de esta sala y de las medidas de inmovilización hacia los alumnos, no han tomado ningún medida contra el centro. Las profesoras imputadas por supuestos malos tratos siguen dando clase en este colegio.