Si la pasada semana se conocía el caso de Nuria López, una joven de 35 años que murió en el quirófano mientras se sometía a una operación y cuya familia denunció estos hechos en el juzgado de Coslada por supuesta mala praxis, el Hospital del Henares vuelve a estar en el foco, después de que El Mundo haya publicado el caso de Emilio Díaz, de 39 años.
Díaz, habría llegado a este Hospital con un dolor en el pecho y «tras pasar diez horas en urgencias murió sin que le detectasen que sufría un aneurisma de aorta», como señalan estas fuentes.
Este caso ocurrió el pasado 31 de enero y según testimonio de la familia, recogidos por el citado medio, Emilio llegó al centro hospitalario con la tensión muy alta y un fuerte dolor del que no fue tratado, hasta que «sufrió un síncope y se le paró el corazón».
La autopsia realizada determinaría días después que había fallecido de un aneurisma de aorta. La familia cree que hubo mala praxis y tras dar el consentimiento a la autopsia clínica solicitada por el Hospital para determinar el fallecimiento, terminó denunciando al mismo, al igual que en el caso de Nuria, y reclamando una autopsia judicial al no entregarse el cadáver.
No obstante, estas mismas fuentes señalan que, cuando les dieron el cuerpo a «Emilio le habían vaciado por dentro, metido sus órganos en formol, por lo que era imposible ya realizar una autopsia forense«.
