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El alcalde de Coslada, Ángel Viveros, y el concejal de Participación, Cooperación y Atención a la Ciudadanía, Agustín González, han presentado esta mañana el Árbol de la Solidaridad, que se ubica en las inmediaciones del Centro Cultural Margarita Nelken.

Se trata de un pequeño ejemplar de olivo de unos 30 años que representa el tiempo que la ciudad de Coslada lleva dedicando oficialmente recursos y esfuerzos para la cooperación al desarrollo, la paz y la solidaridad con los pueblos del mundo. En su base se va a ubicar una placa que refleja estos anhelos y la fecha de este aniversario de la cooperación cosladeña.

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Árbol de la Solidaridad, junto al Margarita Nelken – Fotografía N.M.Diaz

El Ayuntamiento pretende que éste sea un espacio que sirva para celebrar encuentros en torno a la paz y la cooperación y la solidaridad. Cabe destacar la presencia en el acto de las entidades Levántate y Anda, la Coordinadora 0,7 y la FAMPA de Coslada, que en diferentes ámbitos, trabajan junto a la Concejalía de Cooperación.

Las Asociaciones Levántate y Anda y Sonrisa Digna, estarán hoy y mañana vendiendo broches confeccionados durante la pandemia, al precio de un euro. Sus beneficios irán destinados al ámbito de la cooperación y la solidaridad.

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Venta de broches solidarios – Fotografía N.M. Díaz

El olivo, símbolo de paz

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La elección de esa especie se debe a que, desde tiempos remotos, una rama de olivo símbolo de paz. Una rama de este árbol oleaginoso se usaba como una oferta de paz a ejércitos enemigos. Quienes eran vencidos y pedían paz, cargaban ramas de olivo en sus manos.

En el Génesis, el primer libro de la Biblia, se cuenta la historia de que, después del “diluvio universal” que inundó el planeta, Noé liberó a una paloma para ver si el nivel de las aguas había bajado y comprobar que todas las especies que había salvado podían vivir en tierra firme. A su regreso, la paloma traía una rama de olivo, prueba de que se podía, después de la tragedia, vivir en paz y alimentándose de una naturaleza que podía llegar a ser tremendamente agresiva.

El pintor español Pablo Picasso diseñó a partir de esta idea el emblema del I Congreso Mundial por la Paz, en París, en enero de 1949. Desde entonces, la rama de olivo en el pico de una paloma blanca ha sido reconocida en el siglo XX como el símbolo  mundial de la paz. Picasso realizó numerosas otras pinturas con palomas con rama de olivo que hoy son símbolo de organismos internacionales que trabajan por la paz y la cooperación entre los pueblos.

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Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

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