Madrid y el Corredor del Henares llevan años viviendo la misma escena: autobuses atrapados en el embudo de la A-2 cuando toca entrar a la capital. El Ministerio de Transportes ha adjudicado ahora por 15,7 millones de euros (IVA incluido) unas obras pensadas para mejorar la movilidad del transporte colectivo en el tramo entre el enlace de Arturo Soria y el de San Fernando-Coslada.
Dos actuaciones en sentido entrada a Madrid
El proyecto se concentra en la margen izquierda de la A-2 (sentido Madrid) y suma unos 4,2 kilómetros de intervención, con dos bloques principales.
En el entorno del km 7,800 al 8,650, se ampliará el tramo trenzado a dos carriles a la altura del km 8,200, para separar mejor flujos: uno destinado a la salida hacia calle Peonías y otro para el trenzado con el tronco de la autovía, evitando cruces y frenazos.

Además, se alargará la vía de servicio bidireccional entre los km 8,500 y 8,650 y se diseñará una glorieta para facilitar giros en el km 8,500, lo que implicará cambios parciales de sentido en calles próximas y el traslado de una parada de autobús.
Carril exclusivo para transporte público entre Eisenhower y San Fernando
El segundo gran salto llegará entre el Nudo de Eisenhower y el Nudo de San Fernando (aprox. km 11,500 al 14,900): se ejecutará un carril adosado de uso exclusivo para transporte colectivo junto al tronco de la A-2, a lo largo de 2,7 kilómetros.
También se contempla mejorar la salida hacia la M-40 sustituyendo el esquema actual por una divergencia más eficiente, y para encajar el nuevo carril habrá que ampliar un paso inferior en el km 12,750 mediante una nueva estructura paralela.
El Ministerio indica que el anuncio de adjudicación se publicará próximamente en la Plataforma de Contratación del Sector Público.
