La mitad de la plantilla de los médicos del Servicio de Urgencias del Hospital del Sureste, ubicado en Arganda del Rey, ha «huído» del centro por las condiciones en las que ejercían su trabajo, quedando actualmente solo 12 facultativos para atender a una población de 200.000 habitantes.
Así lo aseguran los datos facilitados por varios sindicatos, que insisten que, de los 25 médicos que había trabajando el pasado mes de mayo en Urgencias, se han marchado 13, de modo que actualmente únicamente 12 facultativos prestan servicio en el este centro.
En concreto, según CC.OO. Sanidad Madrid, entre mayo y agosto renunciaron a su puesto de trabajo siete facultativos, y en septiembre, ocho. Según relatan, los profesionales que han desertado, en su mayoría, no tenían otra opción laboral, aunque debido a su experiencia y formación, han conseguido nuevos trabajos en otros hospitales.
Desde la Consejería de Sanidad han recalcado que algunos han decidido continuar su labor profesional en otros hospitales del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), en centros de atención Primaria de la Comunidad de Madrid, aunque otras han optado por ejercer en otros países.
«Ni siquiera pidieron baja por estrés», han afirmado sus compañeros, aunque les resultaba «insoportable» la sobrecarga asistencial y de horas de trabajo a la que han sido sometidos, de forma continuada. «No hemos tenido en años refuerzos de invierno ni verano, asumiendo nosotros mismos la sobrecarga, aumentando el número de horas en estos periodos», han recordado en un escrito trasladado a Amyts tras reunirnos en varias ocasiones con ellos.
De esta manera, «octubre arranca con un claro y grave déficit de personal en las Urgencias», han denunciado desde Amyts. «El cansancio físico y psicológico de sobrecarga continua, así como el exceso de horas», ha provocado que compañeros «con más de 10 años de antigüedad en el hospital» se hayan visto forzados a renunciar, han indicado desde el sindicato médico.
En este contexto, desde CC.OO. Sanidad Madrid han recalcado que la situación hace que los médicos que quedan «soporten un gran estrés psicológico». «La plantilla del mes de octubre pone de manifiesto una clara reducción de presencias en el Servicio de Urgencias que, según señalan los afectados, «hace inviable una práctica clínica adecuada».
Los trabajadores han trasladado esta situación a la Dirección del hospital, a la que se han enviado medidas para fidelizar a los urgenciólogos y atraer a nuevos facultativos al Hospital Universitario del Sureste. Sin embargo, por el momento, según han lamentado, se han ido dando pasos «insuficientes».

Sanitarios de refuerzo
El departamento que dirige Fátima Matute ha indicado que, paralelamente a estas bajas, el Hospital del Sureste ha ofrecido contrataciones de profesionales sanitarios de refuerzo, «las cuales no han podido ser ocupadas al ser éste un centro de difícil cobertura por su situación geográfica».
Asimismo, ha apuntado que esta reducción en el número de facultativos ha llevado a la dirección del centro sanitario a reorganizar el servicio. Así, ha remarcado que se atiende «a todos los pacientes, priorizando la atención a las patologías urgentes, emergentes y graves, de manera que el resto de pacientes con patologías de menor gravedad puedan ver incrementado en algunas ocasiones el tiempo de espera para ser atendidos».
«Todo paciente que llega al servicio de urgencias es atendido, por un profesional de enfermería, como máximo en cinco minutos, para establecer el grado de su dolencia. Si bien los pacientes tienen a su disposición información institucional sobre los recursos asistenciales de la zona de cobertura del Hospital del Sureste, en ningún caso se les invita, insta o indica, una vez en el servicio de urgencias, a que acudan a otros centros sanitarios para ser atendidos», subrayan desde la Consejería.
En cualquier caso, los facultativos consideran que esta medida no es suficiente y perciben «falta de cuidados y valoración por parte del hospital hacia el Servicio de Urgencias y el esfuerzo que diariamente realizan por exceso de horas y carga asistencial».
Además, los trabajadores del centro afirman que la sobrecarga asistencial «se viene agravando» desde que la Consejería de Sanidad decidió poner en marcha su proyecto de cierre y reordenación de las urgencias en Atención Primaria.
A su juicio, esto ha contribuido definitivamente a saturar la situación «caótica» por la que atraviesan las Urgencias del hospital, situado en Arganda del Rey y referente para 200.000 habitantes de 21 municipios madrileños.
