La Unidad de Dermatología del Hospital Universitario Fundación Alcorcón ha incorporado un equipo «pionero en España» que utiliza la inteligencia artificial para realizar un mapa corporal de la piel totalmente digitalizado que permite el control y seguimiento de lesiones cutáneas en los pacientes.
Este equipo de alta complejidad tecnológica, el primero de estas características en España, puede valorar además, con tomas anteriores, las modificaciones de las lesiones o las de nueva aparición, lo que facilita al médico tomar decisiones ágiles que pueden mejorar el pronóstico y tratamiento de las mismas.
El equipo, especializado en la producción de imagen de la piel, utiliza los últimos avances en software, hardware y tecnología de cámaras de fotos de muy alta resolución, polarizadas y procesadas en RAW que garantizan imágenes médicas de polarización cruzada con iluminación de estudio.
El mapeo corporal completo automático es una combinación de fotografías de todo el cuerpo y dermatoscopia, que se utiliza en la observación de pacientes de alto riesgo y que les facilita reconocer melanomas nuevos, según destaca el centro en una nota.
Lo hace capturando las lesiones del paciente a partir de todas las imágenes corporales totales y las ordena de forma inteligente en una pantalla, clasificándolas por nevus nuevos, modificados y no modificados, que permite al especialista identificar las lesiones llamativas ágil y rápidamente.

Lesiones cutáneas
En la evaluación inicial de lesiones cutáneas utiliza un sistema propio que ofrece a dermatólogos apoyo en la evaluación de las lesiones cutáneas melanocíticas y no melanocíticas. También ofrece apoyo en la evaluación inicial de lunares con análisis, listas de control, historial de seguimientos.
Por poner un ejemplo, en los pacientes con psoriasis este nuevo método permite cuantificar la evolución terapéutica y documentar el curso de la enfermedad calculando automáticamente los valores de la severidad de lesiones y el área afectada, de forma objetiva así como la extensión corporal (BSA).
El sistema fotográfico que utiliza, polarizado, produce fotos de alta resolución sin reflejos que visualizan la expansión, el enrojecimiento, la descamación y el grosor de las placas y la descamación.
«En definitiva, este nuevo equipamiento ayuda a evaluar y monitorizar enfermedades cutáneas y lesiones pigmentadas individuales (lunares) a lo largo del tiempo y a detectar cambios patológicos lo antes posible», ha señalado el doctor José Luis López Esterabanz, que dirige la Unidad de Dermatología del Hospital.
