El Ayuntamiento de Alcorcón inició en mayo pasado, justo antes del verano, la instalación de unos novedosos gimnasios al aire libre en diferentes parques de la ciudad para ofrecer a los vecinos, especialmente a jóvenes y mayores, «la posibilidad de realizar entrenamientos físicos de manera abierta, gratuita e inclusiva».
En concreto, se instalaron estos novedosos aparatos en el Parque Darwin y Parque Abogados de Atocha (junto al teatro Buero Vallejo) y en el Parque de La Paz y Parque de Los Castillos, todo ello con el fin de complementar las instalaciones deportivas convencionales con un equipamiento al aire libre.
La iniciativa, que fue financiada por el Consistorio a través de la Unión Europea, con Fondos NextGeneration, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, supuso un auténtico éxito entre los vecinos de la localidad, que a lo largo del verano han llenado estos espacios gratuitos.
Sin embargo, desde el PP, aunque han reconocido que estos gimnasios al aire libre son una iniciativa valiosa para fomentar la actividad física y la salud de los ciudadanos, han alertado de que podrían ser «una amenaza para ciertos sectores de la población por las deficiencias en materia de seguridad que ponen en riesgo el bienestar de los usuarios».
«Estos espacios deportivos se encuentran al alcance de todos los vecinos y son gratuitos, lo que hace que sean una opción atractiva para personas de todas las edades. No obstante, creemos conveniente que es fundamental abordar las preocupaciones en torno a la seguridad y el asesoramiento adecuado, especialmente para grupos vulnerables como son los menores y los adultos mayores«, explican desde el PP.
En este sentido, el portavoz adjunto del grupo municipal del PP, Roberto Marín, ha insistido en que la seguridad de estos gimnasios al aire libre «debe ser de vital importancia para prevenir accidentes y lesiones».

Asesoramiento experto
«Queremos que desde el Ayuntamiento se haga hincapié en la necesidad de implementar un sistema de asesoramiento y monitorización de ejercicios para evitar el mal uso de las instalaciones y garantizar que los menores no participen en actividades que puedan resultarles lesivas”, ha añadido.
Desde el PP recuerdan que la edad que el Ayuntamiento de Alcorcón ha considerado como mínima para la práctica de estos ejercicios es la de 14 años, lo que plantea «una nueva preocupación considerando que esta edad es temprana para un entrenamiento sin autorización parental y sin la supervisión de un monitor certificado».
«Los mayores son también un colectivo por el que velar en este sentido para que puedan disfrutar de un ejercicio seguro y adaptado. Esto incluye la necesidad de asesoramiento más allá de los tutoriales en línea y códigos QR existentes», añaden desde la formación.
Por este motivo, el PP va a llevar al Pleno Municipal dos soluciones concretas que «protejan la seguridad del ejercicio, y en especial, a estos dos colectivos que nos preocupan a día de hoy»: la presencia de monitores y una campaña de concienciación que tenga como objetivo sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de un uso adecuado de las máquinas.
