La Cámara de Cuentas cuestiona la gestión de la empresa municipal de la vivienda Emgiasa desde su creación

Ha publicado un informe del análisis del contrato de servicios suscrito entre Emgiasa y la empresa privada Gesmasur durante el periodo 2007-2011

ALCORCÓN/ 16 MARZO 2015/ La Cámara de Cuentas ha criticado la gestión de la Empresa Municipal de Gestión Inmobiliaria (Emgiasa) desde que se creó hace 23 años, en la época del alcalde socialista Jesús Salvador Bedmar, “sin los medios necesarios”, permitiendo que fuera gestionada por la empresa Gesmasur.

Según el informe de 17 páginas, el monto total facturado por Gesmasur a Emgiasa, desde el año 1993 hasta el año 2011, fue de 26,4 millones de euros (1,8 millones de euros desde 1993 hasta 1998 y 24,6 millones de euros desde 1999 hasta 2011).

A Gesmasur solamente le queda por cobrar, de todo el importe facturado, la cantidad de 493.599 euros, cuyo pago está vinculado a la resolución del procedimiento concursal en que se encuentra Emgiasa.

La Cámara de Cuentas ha asegurado que las facturas carecen de diligencias acreditativas de entrada en el registro de Emgiasa, están visadas con un sello y rubricadas con una firma ilegible que no permite identificar quién las conforma y con arreglo a qué documentos y cálculos las acepta.

Además, la redacción de los conceptos facturados no es suficientemente descriptiva de las prestaciones realizadas por Gesmasur, ya que no identifican exactamente los trabajos ni hacen referencia a una liquidación a origen de un presupuesto aprobado para una inversión o actuación, aunque identifican el periodo de tiempo a que corresponden.

Asimismo, en las actas de los consejos de administración de los ejercicios fiscalizados no se analiza la facturación de forma expresa e independiente de las cuentas anuales, con carácter previo a su pago, ni consta tampoco que fueran aprobadas por el Gerente.

Estas magnitudes ponen de relieve, según el informe, “la ineficiencia que supuso la creación de una empresa municipal, prácticamente vacía de infraestructura propia, de cuya gestión se hizo cargo una empresa privada, sin control público alguno”.

Mayor coste

“Si el Ayuntamiento hubiera dotado a Emgiasa de los medios necesarios, para realizar las funciones que iba a encomendarle, el coste de fondos públicos que ello hubiera supuesto habría sido de una sexta parte del que ha supuesto”, señala el documento.

Además, los estatutos de Emgiasa establecían el marco jurídico general de actuación de la empresa que debería haberse desarrollado en un Reglamento interno de organización y funcionamiento “que no consta que se haya aprobado”.

La Cámara de Cuentas dice que el Ayuntamiento no cumplió la legislación aplicable al no establecer los instrumentos de control presupuestario y contable, de contratación y patrimonial exigibles para el seguimiento de la actividad de Emgiasa.

Según el informe, desde julio de 1993, el director técnico de Emgiasa es el administrador de Gesmasur, con competencia para emitir recibos, facturas y control de pagos de Emgiasa “con evidente conflicto de intereses y quiebra de los mecanismos de control interno de funcionamiento de esta empresa”.

“Por consiguiente, la regulación y organización internas de Emgiasa eran insuficientes para garantizar razonablemente la adecuación del ejercicio de sus actividades a los principios de legalidad, seguridad jurídica y transparencia, en coordinación con la administración del Ayuntamiento, titular de las competencias de ordenación y desarrollo urbanístico y de promoción de la vivienda pública”, indica el documento.

Corresponsal / Alex Castellano