Agentes de la Policía Nacional han detenido este lunes a un hombre de origen sudamericano y 28 años como presunto responsable de la muerte del hombre cuyo cuerpo sin vida fue localizado el 24 de marzo pasado en el interior de una casa prefabricada de Alcorcón, con 20 cortes, un fuerte golpe en la cabeza y las manos y pies atados.
El detenido ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial, quien ha decretado su ingreso en prisión provisional como presunto responsable de un delito de homicidio, según ha informado la Jefatura Superior de la Policía de Madrid en un comunicado.
El informe preliminar de la autopsia determinó que, si bien el cadáver presentaba heridas por arma blanca en las piernas, la causa de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico.
El cuerpo del asesinado, brasileño de 27 años, fue hallado por una persona el día 24 de marzo a las 13:20 horas en las casas prefabricadas de una de venta y alquiler en la carretera de San Martín de Valdeiglesias, cerca del centro comercial Tres Aguas.
Hasta el lugar acudieron los agentes, que comprobaron que el joven estaba fallecido, rodeado de un gran charco de sangre, y no llevaba ningún tipo de documentación. Estaba amordazado de pies y manos y encajado en el hueco de un sofá. Llamaron directamente al juez de guardia, y no a los servicios de emergencias, pues el cuerpo presentaba ya el rigor mortis.
A continuación agentes del Grupo VI de Homicidios y del grupo de Delitos Violentos de la Brigada de Policía Científica se trasladaron al lugar de los hechos, donde estuvieron recabando pruebas y vestigios que pudieran esclarecer el crimen. También estuvieron examinando varios negocios de la zona, puesto que estos cuentan con cámaras de videovigilancia que pueden dar pistas sobre lo sucedido.

Autopsia
El cadáver fue trasladado por la noche al Instituto de Medicina Legal de Valdebebas, donde al día siguiente se le realizó la autopsia, que determinó que había muerto horas antes por el golpe en la cabeza, aunque tenía una veintena de cortes por todo el cuerpo.
Pese a la poca información aportada, ya se sabe que el difunto se llama A.D.S., un joven sin trabajo que vivía en esas casetas prefabricadas que había tenido altercado con varias personas.
El arrestado tiene antecedentes por tentativa de homicidio, delitos a la autoridad y robo con fuerza. Era conocido de la víctima, al que le había acusado al presunto autor de robarle efectos personales.
Los investigadores trabajaron desde el primer momento con la hipótesis de que los cortes podrían tratarse de una especie de tortura previa al golpe en la cabeza con el que lo mataron. Por ello, se investigaba a su entorno más cercano, puesto que no parecía que el móvil fuera un robo y se apuntaba más a un asunto personal o una venganza.
