A falta de los datos concretos del pasado año, en 2022 se registraron 235 muertos a causa de incendios en toda España, 176 de ellos ocurridos en el hogar. Estas cifras convierten el pasado ejercicio en el peor desde la primera edición del ‘Estudio de Víctimas de Incendio en España’ (2010), elaborado por la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).
De estos estudios se desprende año tras año que los incendios en los hogares se originan en su mayoría por causas derivadas de la mala combustión de estufas eléctricas o de gas o por el mal funcionamiento de dispositivos e instalaciones eléctricas.
Además, en los últimos años, a los montajes defectuosos y al mal uso de estas estufas o dispositivos, se suman recientemente los incidentes derivados de la carga de baterías, algunas de las veces provocadas de la manipulación de estos dispositivos.
Las muertes se producen en su mayoría por culpa de las quemaduras y no por explosiones, con 220 frente a 15 respectivamente. Pero lo más peligroso, si cabe, es la intoxicación por gases, provocando dos de cada tres decesos, un tipo de muerte que se da en muchos casos cuando las víctimas están durmiendo.
Sin ir más lejos, a mediados de enero pasado, un hombre de 60 años salvó la vida de milagro tras un incendio originado en una vivienda de la calle Navalcarnero de Alcorcón. El hombre resultó herido crítico por quemaduras y otras 11 personas resultaron intoxicadas leves.

Según las investigaciones, el fuego comenzó en el salón de la vivienda del hombre y se expandió a otra vivienda anexa al producirse una explosión, que acabó tirando un tabique y un armario empotrado, comunicado ambos inmuebles.
Casos como este sirven para alertar de que, lejos del concepto de ser un lugar seguro y de tranquilidad, el hogar se está convirtiendo en una «trampa mortal». Por este motivo, desde el Cuerpo de Bomberos de Alcorcón se ha intensificado en este inicio de año las labores de formación y prevención de incendios.
‘Cierra la puerta al fuego’
En esa labor pedagógica, el Cuerpo de Bomberos de Alcorcón ha elaborado un vídeo, difundido a través de sus redes sociales, donde insisten en la importancia de que una persona espere en una habitación con la puerta cerrada la llegada de los bomberos en el caso de producirse un incendio en su casa.
Cuando se produce un incendio en nuestra vivienda, la recomendación de los servicios de emergencias es que cerremos las puertas y ventanas y nos esperemos dentro de una habitación con la puerta cerrada y un paño húmedo bajo la misma para evitar que pase el humo. De esta forma podemos pedir auxilio a través de la ventana.
Básicamente, la insistencia de los bomberos en general en que las personas cierren puertas y esperen a salvo en situaciones de incendios es porque el fuego crece y se proyecta a través de combustible y oxígeno.
Teniendo en cuenta esto, si le «cerramos las puertas al fuego» lo estaremos confinando y aislando poco a poco, consiguiendo en muchos de los casos que las llamas no solo no continúen sino que también se extingan por completo.
Prevención desde pequeños
Además de estos consejos dirigidos a la población en general, la Unidad de Divulgación del Servicio de Bomberos de Alcorcón realiza periódicamente charlas y talleres en los colegios e institutos sobre prevención de incendios y emergencias además de primeros auxilios.
«La seguridad ciudadana tal y como la entendemos desde este Gobierno municipal pone el foco en la prevención, en la formación, en la proximidad con el vecino y en la implicación activa de toda la ciudadanía«, ha insistido el concejal de Seguridad Ciudadana, David López.

Estos talleres que imparten los bomberos son parte de este proyecto de seguridad. A través de ellos los niños y niñas conocen como autoprotegerse en sus domicilios o de cómo actuar ante una emergencia.
En esta ocasión han sido los alumnos de 5º de Primaria del CEIP Fuente del Palomar los que han participado esta semana en una charla impartida por los Bomberos de la localidad, que les han dado pautas de cómo deben de actuar en caso de un siniestro.
Se les enseña cómo llamar al 112 para activar los servicios de emergencia; como evitar que se produzca un incendio como por ejemplo en el caso que prenda en llamas una sartén; o de cómo deben de comportarse si se llega a producir.
En este sentido, los escolares han aprendido conocimientos básicos como no salir del domicilio si el fuego es en casa de otro vecino, ya que el humo en la escalera puede dañarles. También que pueden refugiarse en la habitación más alejada del incendio cerrando las puertas detrás de ellos, si el incendio es en su hogar. En definitiva, acciones que pueden salvarles la vida.
La segunda parte de la charla ha sido teórica-práctica, en la que les han impartido conocimientos de primeros auxilios para que sean capaces de identificar una parada cardiorrespiratoria y poder practicar una reanimación cardiopulmonar.
También les han enseñado a identificar una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño (atragantamiento), para que sean capaces de practicar a la persona que lo sufre las maniobras de desobstrucción como la maniobra de Heimlich. Los bomberos les enseñan estas técnicas utilizando maniquíes o desfibriladores que simulan dichas situaciones.
El objetivo de estas charlas es convertir a los niños y niñas en ser los primeros intervinientes, al ser capaces de poner en marcha la cadena de supervivencia del paciente avisando a los servicios de urgencia y practicando las primeras maniobras de reanimación, y así generar mayor esperanza de vida a quienes sufren estos episodios.
Simulacros en el Hospital
Desde el Cuerpo de Bomberos también se organiza cada año simulacros de incendios en el Hospital Fundación de Alcorcón, en colaboración con otras organizaciones, para entrenar de forma constante los protocolos y dispositivos ante emergencias y catástrofes.
El objetivo de este ejercicio, que se enmarca en el Plan de Emergencias del hospital, es poner a prueba los protocolos y dispositivos de reacción ante emergencias internas, entrenarse, y detectar posibles áreas de mejora.

Hay que recordar que el Hospital Fundación Alcorcón cuenta con un total aproximado de 150.000 metros cuadrados construidos en 5 niveles, que se mantienen en funcionamiento permanentemente.
Estas dimensiones, unidas a unas complejas instalaciones de energía, agua, residuos, etcétera, hacen que en algunos aspectos se semeje a una instalación industrial, por lo que es imprescindible medidas de refuerzo de la seguridad como este tipo de simulacros, que se realizan de forma periódica.
En esta práctica, la llamada desde el hospital es atendida con la intervención de Bomberos de Alcorcón, con apoyo de Protección Civil y Policía Municipal, para la extinción del fuego y la evacuación de los heridos, que son atendidos por profesionales sanitarios del hospital y trasladados para su asistencia a las Urgencias de la Fundación Alcorcón, situadas en el otro extremo del centro hospitalario.
