La Fiscalía de Madrid ha pedido ocho años de cárcel para un brigada del Ejército de Tierra acusado de delitos de tráfico, fabricación ilícita y depósito de armas de guerra que adquiría inutilizadas en varios países para su posterior rehabilitación y venta ilegal.

La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid juzgará a partir del día 17 a este militar, identificado como J. M. S. Q., por la adquisición desde Estados Unidos y otros países de un «elevado» número de armas inutilizadas, cañones o munición para «destinarlas al tráfico ilícito».

En concreto, el representante del Ministerio Público le imputa un delito de tráfico de armas de guerra, fabricación ilícita de armas de guerra y depósito de armas y municiones de guerra.

El militar fue detenido en la localidad madrileña de Alcalá de Henares en diciembre de 2012 durante un operativo llevado a cabo por la Guardia Civil en el que se localizó un taller con varias herramientas. En este enclave se ralizaba la manipulación de armas y, de hecho, se hallaron 15.743 cartuchos, dos granadas y abundante material para la rehabilitación de fusiles o pistolas.

Según el escrito de acusación, el militar, «contraviniendo la legislación vigente», se dedicó a adquirir tanto a particulares como a armerías de Estados Unidos, Bélgica, Austria y Alemania un «elevado» número de municiones, armas inutilizadas, cañones «y otras piezas fundamentales para proceder a la rehabilitación, ensamblaje y fabricación ilícita de las armas de fuego completas a base de sus diferentes piezas y destinarlas al tráfico ilícito».

Armas de fuego intervenidas por Guardia Civil en un operativo (Foto: Archivo).

Compras a través de web

Así, entre los meses de junio de 2011 y noviembre de 2012, el acusado compró a través de la página web de una armería estadounidense, por un importe de 22.700 dólares, «piezas fundamentales» para rehabilitar armas de fuego, principalmente fusiles de asalto y pistolas Glock.

La venta de este tipo de piezas es libre en Estados Unidos para sus nacionales con residencia en el país, por lo que, «como no podían ser remitidas directamente», el militar contó con la colaboración de un ciudadano estadounidense que se encargaba de la recepción de las piezas en su domicilio para posteriormente enviárselas a través de paquetería «y fuera de los cauces legalmente establecidos».

En este orden de cosas, la Guardia Civil subasta suele subastar armas. De hecho, el pasado año subastó públicamente más de 5.300 armas depositadas en dependencias de la Benemérita por haber pasado los plazos de depósito. La subasta contó con un total de 5.316 armas; 1.562 armas cortas y 3.754 armas largas, también se podrán encontrar escopetas, carabinas, rifles, pistolas, revólveres y ballestas.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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