Un sendero situado en los jardines de Ferraz, entre las calles Ferraz, Irún y profesor Martín Almagro Basch llevará el nombre de ‘vereda de Sor Juana Inés de la Cruz’. Con ello, el Ayuntamiento de Madrid quiere reconocer la aportación de la poetisa mexicana a las letras del Siglo de Oro (s. XVII) y su figura como pionera feminista.
En el texto de la iniciativa, aprobada por el Pleno de la Junta Municipal del distrito de Moncloa-Aravaca el pasado 13 de marzo, se destaca la figura de esta insigne monja, poetisa y mística mexicana fue de gran influencia en el pensamiento y la cultura hispanoamericana.

La vereda que llevará su nombre está situada junto al monumento que ya existe dedicado a literata. Dicha estatua es una réplica de la existente en Ciudad de México, donada por el Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz y realizada a partir de un retrato de época.
Sor Juana Inés de la Cruz nació en 1648 (o en 1651) en el Virreinato de Nueva España, en México y murió en 1695. Su nombre de nacimiento fue Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana.
Considerada un niña prodigio, desde muy joven se sintió atraída por el conocimiento, así que a los tres años ya sabía leer y escribir. Por ser mujer no se le dio acceso a una formación reglada, de ahí que se formara de manera autodidacta, gracias a la vasta biblioteca que poseía la familia. Con el tiempo, se hizo experta en teología, filosofía, astronomía, matemáticas y literatura.
Pionera feminista
Sor Juana Inés está considerada una mujer de un talento extraordinario. Además, está reconocida por ser una de las primeras feministas latinoamericanas por su valentía al desafiar las normas de la época y la lucha por la igualdad.
Su decisión de continuar con el estudio y la escritura en lugar de casarse, tal y como se le exigía, le llevó al tomar los hábitos. Tras su ingreso en el Convento de San Jerónimo, convirtió su celda en una biblioteca de donde salieron gran parte de sus obras.
Estudiosos de su figura afirman que la monja mantuvo una relación sentimental con la virreina de México, María Luis Gonzaga, condesa de Paredes.
Conocida como ‘la décima musa’ y ‘el fénix de América’, su aportación a las letras del Barroco español fue extraordinaria. Su figura y sus libros han sido objeto de numerosos estudios por parte de expertos. Algunos de los investigadores de la vida de la monja han confirmado que esta mantenía una relación amorosa a través de correspondencia con la virreina de México María Luisa Gonzaga Manrique de Lara, condesa de Paredes.
Gonzaga fue su mentora y proporcionó a la monja espacios para publicar algunos de sus títulos. Entre ellos, ‘Un amar ardiente’ o ‘Primero sueño’
Sor Juana escribió poesía, teatro, ensayos y villancicos, abordando temas como el amor, la teología, la filosofía y la condición de la mujer, así como autos sacramentales y comedias como ‘Los empeños de una casa’, donde muestra su maestría en la dramaturgia.
En 1693, Sor Juana dejó de escribir y, según algunos documentos, renunció a sus estudios. En 1695, mientras cuidaba a sus hermanas de convento durante una epidemia de tifus, contrajo la enfermedad y falleció el 17 de abril de ese mismo año.
