El mioma es un tumor benigno que se produce en el útero y, por tanto, solo padecen las mujeres. Aunque no evolucionan a malignos, pueden confundirse con estos últimos, sobre todo, en su estado inicial, de ahí la importancia de acudir a revisiones periódicas. Es habitual que los miomas ocasionen sangrados abundantes durante la menstruación y, como consecuencia, anemia y dolor, síntomas que se tratan para mejorar la vida de quienes los padecen.
La residente de Ginecología y Obstreticia del Hospital de Fuenlabrada, Paula Pérez, aclara para ‘Ellas Salud’ algunas ideas erróneas sobre estos tumores benignos y cuáles son los hábitos que podrían evitarlos.

PREGUNTA: Empecemos por explicar qué es un mioma exactamente.
RESPUESTA: Los miomas son tumores benignos que crecen a partir de la capa muscular del útero de las mujeres. Pueden crecer hacia afuera, es decir, hacia el abdomen, o hacia dentro, es decir, hacia la cavidad uterina.
P.: ¿Qué los ocasiona?
R.: No se conoce. Lo que sí sabemos es que el 80 % de las mujeres a los 50, tiene miomas. Se cree que su aparición está influida por las hormonas femeninas, los estrógenos y la progesterona, pero, concretamente, desconocemos la causa.
Los miomas no evolucionan a malignos y con la menopausia, dejan de crecer.
P.: ¿Un motivo más que añadir a la importancia de acudir a revisión?
R.: Sí, desde luego. No obstante, hay que tener en cuenta que los miomas no tienen riesgo de ‘malignización’, así que si no dan síntomas, no es estrictamente necesario revisarlos, porque no conllevan riesgo, más allá de los síntomas que podrían acarrear. Pero sí hay tumores malignos que pueden confundirse inicialmente con miomas hasta que crecen, de ahí que las revisiones periódicas sean fundamentales.
P.: ¿Cuáles son los síntomas de un mioma?
R.: Sangrados menstruales abundantes con dolor, sobre todo, y, si crecen hacia dentro del útero, infertilidad. Pero, además, anemia, que en mujeres fértiles es una patología grave y afecta al ritmo normal de vida de la mujer que la padece.
P.: Entonces, si se producen en mujeres en edad reproductiva que quieran ser madres, ¿hay que extirparlos?
R.: No, estrictamente. Pueden tratarse con una cirugía abierta que se denomina histeroscopia, consistente en introducir una camarita dentro del útero a través de la vagina y del cuello del útero para cortar el mioma. Ahora bien, si la paciente no responde al tratamiento que se le ha puesto, por ejemplo, tomar la píldora anticonceptiva, o el mioma le condiciona la fertilidad o, por su tamaño, le presiona las paredes de la pelvis y le provoca dificultades al orinar, entonces sí que se procede a la extirpación.
La píldora se receta para tratar los síntomas que provocan los miomas, no para prevenirlos.
P.: ¿La píldora previene la formación de miomas, entonces?
R.: No, en absoluto. La píldora se receta para tratar los síntomas, no para prevenirlos. Me refiero, por ejemplo, al exceso de sangrado. En estos casos, la píldora los reduce.
P.: ¿Cómo podemos evitar su formación?
R.: En realidad, hay factores de riesgo que aumentan las posibilidades de tener miomas. Por ejemplo, el déficit de vitamina D y obesidad son los principales. Luego, la hipertensión, una menarquia –primera menstruación- precoz, una menopausia tardía, no haber tenido embarazos y, por factores genéticos que aumentan la posibilidad de tener miomas, ser mujer negra.
La ecografía es la prueba diagnóstica para detectar la existencia de miomas.
P.: ¿Cuál es el procedimiento para detectar o diagnosticar los miomas?
R.: Generalmente, con una prueba diagnóstica muy común en ginecología como es la ecografía bien vaginal bien abdominal. Solo en aquellas pacientes en tratamiento que no responden al mismo, se pide una resonancia magnética. O, también cuando detectamos que el mioma ha crecido rápidamente, porque en lugar de un mioma, como ya he dicho, puede ser un tumor maligno. Aclaro de nuevo, los miomas no malignizan, pero sí hay tumores malignos que pueden confundirse, inicialmente, con uno. Por ello, es importantísimo, realizarse revisiones regularmente.
P.: Y, por último, doctora, ¿la menopausia afecta en su aparición ?
R.: Los miomas dejan de crecer a partir de la menopausia y, por tanto, los dejamos de seguir, salvo que hayan crecido muy rápido durante este proceso de cambio o sean muy grandes. Si no, los dejamos seguir.
