La fotografía que ofrece la tercera edición del informe ‘¿Dónde están las mujeres en las artes escénicas?’ pone de manifiesto que aunque las creadoras ganan presencia en los teatros públicos españoles, la igualdad efectiva sigue siendo un horizonte lejano.
El estudio, realizado por el colectivo ‘Clásicas y Modernas’ y la Fundación Sociedad General de Autores Españoles (SGAE), analiza 645 espectáculos programados en 24 recintos estatales y autonómicos durante la temporada 2023/2024.
Comparado con la edición anterior (2018/2019), los porcentajes han mejorado en varias disciplinas, especialmente en dirección y dramaturgia. Sin embargo, los avances siguen siendo insuficientes y en algunos ámbitos, como la composición musical, la presencia de mujeres continúa siendo residual.

Las autoras, solo un 25%
Pese a la mejora, la desigualdad sigue estando patente y, aun hoy, tres de cada cuatro obras programadas tienen firma masculina. Es decir, solo el 25% de los textos teatrales y libretos fueron escritos por mujeres, un aumento de tres puntos frente al 22% de la edición anterior.
A esto se le añade que en la temporada 2023/24, solo el 31% de los espectáculos tuvieron en la dirección a una mujer. La cifra supera en seis puntos la de 2018/19, un progreso relevante pero aún lejos de la paridad exigida por la Ley de Igualdad que establece el mínimo en el 40%.
Más igualdad en la danza
La danza vuelve a ser el ámbito más equilibrado de todas las artes escénicas, donde las mujeres superan en dos puntos a los hombres. En este ámbito, el 52% de las coreografías llevan nombre femenino, lo que confirma una tendencia estable, ya que en la edición anterior el porcentaje fue del 53%.
Avanzando en la misma línea de forma significativa se encuentran las adaptaciones, donde el 34% de las versiones y adaptaciones escénicas las realizaron mujeres. Así que, con respecto a la temporada 2018/2019, el aumento ha sido de nueve puntos. Según el estudio, este dato pone de manifiesto que, allí donde se abren oportunidades, las creadoras responden con solidez.

Composición musical: la gran asignatura pendiente
Muy al contrario ocurre en el mundo de la composición musical en el que, aunque se ha producido una ligera mejora (del 9% al 12%), la presencia femenina sigue siendo insignificante. En un sector clave como la ópera, la zarzuela o el teatro musical, las mujeres continúan prácticamente ausentes.
No obstante, se considera un avance importante que en la dirección musical, las mujeres representen el 13% en la temporada de estudio, frente al 4% de la temporada anterior. Aun con todo, el número de directoras de orquesta y batuta sigue siendo minoritario en los grandes escenarios.
La brecha persiste
Aunque según la LO 3/2007, la igualdad efectiva en la creación artística exige que ningún sexo esté representado por debajo del 40%, la realidad es que, salvo en la danza, todas las categorías analizadas incumplen este principio.
Sobre esto, la profesora Nieves Mateo, vicepresidenta de artes escénicas de ‘Clásicas y Modernas’, advierte de que la desigualdad cuantitativa se traduce en desigualdad cualitativa. Para Mateo, esta situación “invisibiliza las miradas, temáticas y lenguajes de las creadoras”.
Desfase entre la autoría y la programación
Un dato revelador es que, aunque las mujeres representan el 34% de las socias de SGAE en Gran Derecho – autoras y autores que registran en la SGAE obras de teatro, danza, ópera, zarzuela y otros espectáculos escénicos completos– y hasta el 52% entre las menores de 30 años, su presencia en las programaciones teatrales es mucho menor.
Como señala Silvia Pérez de Pablos, delegada de Igualdad de SGAE, «las mujeres somos mayoría en el público y minoría en las obras representadas”.

Una desigualdad sistémica
Esta última edición de estudio, la tercera, analizó más obras que nunca (645 espectáculos frente a 579 en 2018/19). Sin embargo, este incremento cuantitativo no tiene su correspondencia en la distribución de género. De ahí que la conclusión de sus autores sea clara y dictamina que las inercias siguen intactas, corriendo el riesgo de cronificar la desigualdad.
Para que las creadoras puedan ocupar su espacio en condiciones de equidad, se requieren medidas de acción positiva y una aplicación rigurosa de la Ley de Igualdad.
Además, el documento recuerda que la pandemia de la COVID-19 agravó la precariedad de las mujeres en el sector cultural, al intensificar la intermitencia laboral y reducir la cobertura social de las profesionales.
El reto pendiente
La tercera edición de ‘¿Dónde están las mujeres en las artes escénicas?’ finaliza con un llamamiento a responsables culturales e instituciones públicas para integrar la perspectiva de género en la programación, la gestión y la producción de los grandes teatros.
Por tanto, el desafío no es solo artístico, sino democrático. Se trata de garantizar que las narrativas y miradas femeninas estén presentes en los escenarios para fomentar la pluralidad cultural y social del país.
Mientras la paridad no se convierta en norma, la cultura española seguirá reflejando una realidad donde la voz de las mujeres aún resuena con dificultad.
