Más de 100.000 mujeres viven del deporte
La selección nacional de fútbol sala femenino en una convocatoria de 2018.

El deporte se ha convertido ya en una salida profesional real para miles de mujeres en España. Según el recién publicado Anuario de Estadísticas Deportivas 2025, elaborado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el empleo en el sector deportivo alcanzó en 2024 un total de 255.000 personas. Un registro que se ha incrementado en un 3,4 % con respecto al año anterior. De este total, el 40,2 % corresponde a mujeres, lo que equivale a 102.510 mujeres trabajadoras vinculadas al deporte.

Este dato es ya, por sí solo, un hito sin precedentes. Si bien el sector sigue teniendo más hombres (59,8 %), la presencia femenina ha crecido notablemente. Afortunadamente, la brecha se ha ido reduciendo, aunque todavía se mantenga. Al menos, en términos cuantitativos, significa que hoy más de 100.000 mujeres pueden afirmar, por primera vez, que viven económicamente del deporte.

Más de 100.000 mujeres viven del deporte
La deportista Carolina Marín, en la XVIII Carrera de la Mujer, a 24 de octubre de 2021, en Madrid (España).

Esta circunstancia no ha sido nada fácil y detrás de estas cifras hay historias de esfuerzo, de ruptura de barreras, dedicación y cada vez mayor profesionalización. Muchas de esas mujeres desempeñan su labor como entrenadoras, juezas, gestoras de instalaciones deportivas o monitoras. Todo un abanico de ocupaciones que ya se consolidan como una fuente de ingresos fiable y reconocida.

Aumenta la oferta de empelo

El avance se produce por varias razones que están relacioadas. En primer lugar, por el crecimiento espectacular del empleo global en el deporte. Desde 2018 se ha incrementado casi un 20 % y ha generado más oportunidades laborales para todos, incluyendo a las mujeres. Además, por una mayor profesionalización, la existencia de más centros, clubes, gimnasios y empresas vinculadas al deporte. Estas suman en total 43.829, es decir, un 6,4 % más que en 2023. A lo que hay que añadir mayor apertura a nuevas plazas y perfiles profesionales.

Aun así, este crecimiento positivo tiene carencias visibles. El porcentaje femenino sigue siendo minoritario y el ritmo de incorporación, si bien creciente, queda lejos de la paridad. Por cada 100 hombres, solo 67 mujeres trabajan en el sector (40,2 % frente a 59,8 %).

En cuanto al perfil de las empleadas, se observa que la mayoría de estas profesionales están entre 16 y 35 años, con niveles de formación superiores a la media nacional (51,4 % frente al 46,7 %). Esto apunta tanto a un relevo generacional como a una mayor exigencia formativa, que beneficia especialmente a las mujeres que acceden a carreras deportivas o recreativas.

Más de 100.000 mujeres viven del deporte
Andrea Peláez, periodista deportiva de radio, ganadora de una ‘Antena de Oro’ en 2024.

Poca visibilidad de la mujer y muchos desafíos

No obstante, aun persisten desafíos. La irrupción del deporte femenino en los medios y patrocinios es relativamente lenta. El Anuario no aporta datos monetarios directos sobre salarios o contratos femeninos, pero expertos coinciden en que existe una brecha de remuneración laboral entre hombres y mujeres, resultado en parte de menor visibilidad mediática y respaldo comercial.

De hecho, otras secciones de la estadística apuntan a una representación femenina demasiado pobre en la difusión deportiva. Según diversas investigaciones citadas en el Anuario, la participación de las mujeres en los informativos solo ronda entre el 3 % y el 5 % fuera de grandes eventos. Ello dificulta que el deporte femenino gane presencia ante el gran público y atraiga patrocinios.

Otro reto clave es la continuidad laboral. Muchas empleadas a menudo ocupan puestos temporales (monitoras de actividades concretas, entrenadoras de temporadas puntuales). Por eso, para afianzar el empleo femenino en el deporte, haría falta aumentar la estabilidad laboral, los contratos indefinidos, mejorar condiciones salariales y facilitar el acceso a puestos directivos o de gestión.

Ellas gestionan

A todo lo anterior, se suma la necesidad de diversificar funciones. Es decir, una gran parte del empleo en el sector deportivo recae en la gestión de instalaciones, clubes o gimnasios (8 de cada 10 empresas se dedican a estas actividades). Ello implica que las funciones técnicas o directivas tengan una línea de mejora indispensable, en donde la mujer no tiene tanta representación.

También es clave avanzar en igualdad territorial. Por ejemplo, el gasto medio por persona en deporte varía mucho entre comunidades. Hay regiones tradicionalmente más activas (Navarra, La Rioja, Aragón, País Vasco), lo que no significa que sean de las más inclusivas en la contratación de mujeres en el deporte.

Los pasos, por tanto, se van dando, aunque aun queda un largo camino por recorrer. De momento, el deporte está dejando de ser solo un hobby para muchas y se está convirtiendo en un proyecto de vida. Es cierto que por sí solo no visibiliza el talento femenino, pero va creando puentes y fomentando referentes para el empoderamiento de las niñas y jóvenes.