La depresión es un trastorno mental caracterizado fundamentalmente por la tristeza y el desánimo, aunque no solo, ya que también se manifiesta con otros síntomas como la pérdida de capacidad para disfrutar de actividades que antes sí podíamos disfrutar o los cambios en el sueño, según explican los expertos de la consulta Despertares.
El trastorno depresivo denominado severo, que es el más frecuente, lo padecen en torno a un 4% de personas en el mundo y afecta en mucha mayor proporción a las mujeres, aproximadamente el doble que a los hombres, además de que es tres veces más frecuente entre los 18 y 29 años, que en los mayores de 60 años.
Se trata además de una de las patologías más frecuentes en las consultas de Atención Primaria y la primera causa de atención psiquiátrica y de discapacidad derivada de problemas mentales.
Aunque no se conocen las causas, sí hay múltiples factores que pueden desencadenar la enfermedad. Para hablar sobre estos desencadenantes de la depresión en Noticias para Municipios hemos hablado con Diego Cortés , psicólogo en Consulta Despertares en Fuenlabrada

Pregunta: Vamos a hablar de la depresión. ¿Qué causas o cómo se manifiesta la depresión?
Respuesta. Siempre que hablamos de cualquier tipo de patología en psicología en realidad hablamos de factores psicosociales. No hay una única causa asociada a la depresión, sabemos que antecedentes familiares multiplican la posibilidad de que esta depresión aparezca y a partir de ahí hay factores sociales, contextuales y disposiciones psicológicas que pueden ayudar a que esta depresión aparezca en mayor medida.
P. Es decir, puede ser hereditario…
R. Sí, sí, hay una fuerte relación con esta realidad genética, de hecho. Siempre que veamos que hay antecedentes familiares de depresión, se multiplica la probabilidad de que este trastorno pueda aparecer. Hay un componente biológico muy marcado en la depresión.
«Siempre que veamos que hay antecedentes familiares de depresión, se multiplica la probabilidad de que este trastorno pueda aparecer«
P. ¿Hay más mujeres que sufren depresión que hombres?
R. Sí, sabemos que a nivel global está en torno al 4% de la población, pero sabemos que el porcentaje de mujeres que está en depresión es en torno al doble aproximadamente que los hombres. Aparte de los factores que hemos hablado, puede que influyan otro tipo de factores como cambios hormonales, presión social en algunos contextos. Digamos que la mezcolanza de todo esto ayuda a que la predisposición y la prevalencia sea mayor en la mujer.
P. Esto ha pasado así siempre durante la historia…Se llegaba a decir que algunas mujeres estaban locas…
R. Cuando hablamos de factores biológicos, esto ha pasado siempre y, por fortuna esto está cambiando y lo que entendemos por salud mental ha evolucionado mucho y estos estereotipos y estos clichés, estos sesgos poco a poco van cambiando. A día de hoy hablar de locura es algo que afortunadamente vamos dejando muy lejos.

P. ¿Habéis notado que esas cifras suben, hay más presión social ahora mismo?
R. A ver, sabemos que estas cifras han aumentado sobre todo a partir del Covid. Todo esto fue un reto a nivel global para la población y la casuística tan concreta que se dio ahí en cuanto al miedo, todo el bombardeo de información, esa reclusión en los domicilio, no ayudó que digamos a nuestra salud mental.
P. ¿Cómo se tiene que actuar cuando una persona, alguien de tu familia, puede estar sufriendo depresión?
R: Mira, me gustaría empezar por cómo no debemos actuar. Tenemos que tener en cuenta que una depresión no es estar triste. Utilizamos el término depresión de una forma muy coloquial a veces y tendemos a decir que estamos deprimidos cuando estamos un poco tristes o hemos tenido un mal día. Y la depresión es una enfermedad, una enfermedad grave que condiciona la forma de funcionar en nuestro día a día e incluso llega a impedirlo.
«La depresión es una enfermedad, una enfermedad grave que condiciona la forma de funcionar en nuestro día a día e incluso llega a impedirlo»
Entonces, cosas que hay que impedir desde el entorno: minimizar los síntomas. Consejos que parecen muy triviales como: ‘esto se pasa, tú lo que tienes que hacer es estar bien’. Sin querer lo que hacemos es generar culpa en la persona que sufre esta depresión, porque no elige tenerla. Como decíamos anteriormente hay un factor biológico muy marcado y nadie elige estar deprimido, nadie elige sufrir. Entonces generamos una culpa que es muy difícil de llevar por el paciente, que hace todo lo posible por intentar cumplir lo que le pedimos en consulta, hace un esfuerzo tremendo por intentar continuar con su día a día y no tiene opción de sentirse de otra forma, trabajar muy duro para cambiar eso.

P. ¿Hay diferentes formas de detectar que una persona está deprimida? ¿O cómo puedes detectar que una persona está deprimida, porque hay gente que lo está y no lo sabe?
R. Es cierto, es importante mejorar esta educación psicológica para que podamos detectar eso y pedir ayuda a tiempo. De hecho, es importante pedir ayuda a tiempo para que esto no se cronifique. A ver, síntomas comunes en la depresión, vamos a empezar por el más conocido de todos, que es ese estado de tristeza persistente que te acompaña la mayor parte del día. Es una tristeza que no es cuestión de algunos momentos o de algunos días sueltos, sino que nos acompaña más de dos semanas.
A esto le sigue síntomas como lo que llamamos anhedonia, la pérdida de capacidad para disfrutar de actividades que antes sí podíamos disfrutar. Irritabilidad, dificultad para concentrarse, pensamientos negativos, recurrentes, rumiantes, pensamientos que no elegimos tener ahí pero que es difícil que podamos sacarnos de nuestra cabeza.
«A esto le sigue síntomas como lo que llamamos anhedonia, la pérdida de capacidad para disfrutar de actividades que antes sí podíamos disfrutar«
Cambios en los ritmos de sueño, ya sea por hipersomnia o por insomnio. Cambios en nuestro ritmos alimentarios. Es decir, esto va mucho más allá de la tristeza y en cierto porcentaje de población depresiva nos encontramos pensamientos recurrentes de suicidio, por ejemplo. Es un conglomerado complicado que va mucho más allá de estar triste.
P. Supongo que habrá distintos niveles…
R. A ver, como cualquier otra patología, hay distintos niveles de severidad, y esto viene marcado desde el apoyo social que tiene, la intensidad de los síntomas, si ha llegado a un estado de mucha cronificación. En el momento en el que lo pillemos es crucial a la hora de abordar cualquier trastorno psicológico.

P. Centrándonos en la mujer, supongo que todo el tema hormonal afectará mucho, pero ¿hay diferencias a la hora de abordar un tratamiento?
R. En cuanto a la mujer, efectivamente hay cambios hormonales que pueden influir en la depresión. A partir de ahí, cómo se aborda el tratamiento, no se aborda tanto si es hombre o mujer a nivel psicológico, sino que va a depender de la circunstancia concreta. Dos trastornos depresivos en dos pacientes diferentes pueden ser abordados, aunque haya factores comunes, de una manera diferente.
«En cuanto a la mujer, efectivamente hay cambios hormonales que pueden influir en la depresión«
P. ¿Qué no se puede hacer cuando alguien tiene depresión?
R. Pues mira, en realidad todo lo que va encaminado en esa dirección que nosotros mismos a veces decimos: ‘tú lo que tienes que hacer es ser positivo’. Todo lo que sea trivializar o minimizar sus síntomas es algo que impacta de forma muy negativa en la persona que lo está padeciendo. Hay cierta tendencia en tolerar mal el malestar ajeno, a nivel general y hay consejos que por precipitados puedan ser contraproducentes. No siempre es fácil dar una visión positiva de nosotros mismos.
P. ¿cómo sería una buena actitud, desde el entorno familiar por ejemplo?
R. Desde la comprensión, eso seguro, primero de que es una depresión y desde la aceptación de los síntomas de la persona que está sufriendo esta depresión. A partir de ahí lo importante es tender la mano. Afirmaciones como ‘cuando quieras estoy aquí, para que podamos hablar’ o ‘si me necesitas, seré tu apoyo’. Dar pie a que la persona cuando se sienta preparada pueda hablar de ello, no exigírselo y ser parte de ese apoyo estructural que pueda tener esa persona a la que agarrarse cuando lo necesite y cuando esté preparado para ello.

P. ¿La depresión puede conllevar adicción?
R. Puede ser uno de los factores que nos puedan predisponer a ciertos consumos o a ciertas adicciones sí, alcoholemias o cualquier otro tipo de sustancias psicotrópicas a fin de huir, ya sea de nuestros problemas o de cambiar ese estado emocional de forma transitoria.
«La depresión puede ser uno de los factores que nos puedan predisponer a ciertos consumos o a ciertas adicciones sí, alcoholemias o cualquier otro tipo de sustancias psicotrópicas a fin de huir«
P. ¿Puede darse la depresión también en niños?
R. Sí, la depresión no es una cosa exclusiva de la vida adulta, sabemos que los niños pueden deprimirse. A ver, no hacemos psicodoagnóstico antes de los 6 años, pero sí podemos percibir en niños cambios conductuales. Se expresa de forma diferente que en los adultos. Un niño pequeño no tiene la capacidad de decir me siento abrumado, estoy triste, me siente vacío. Pero sí que podemos ver cambios, no sé, está más irritables, más aislados. Los cambios de conducta es algo que tenemos que tener presente a la hora de detectar que a un pequeño le puede estar pasando algo.
P. ¿Tiene cura?
R. La depresión, por supuesto. La depresión es tratable. y esto es algo que es muy importante que nos concienciemos. Ahora, es importante abordarla a tiempo. Una depresión no tratada tiene a cronificarse. Una depresión tratada a tiempo, tiene buen pronóstico.
