Almudena Escudero, paciente de cáncer de mama.

El 13 de febrero de 2024 es una fecha inolvidable para Almudena Escudero (48), porque fue el comienzo del camino para recuperarse del cáncer de mama que le acababan de detectar en una revisión rutinaria. Tras la cirugía, llegaron la quimio y la radio; la caída del pelo; las secuelas físicas y mentales y un frenazo en seco a su vida.

Veinte meses después, con tres tratamientos en marcha para evitar recaídas, se plantea las cosas de una en una y paso a paso -el lema de todas las personas enfermas de cáncer- y se centra solo en lo que puede controlar que es muy poco.

De momento, está pendiente de cómo reaccionará su cuerpo a la incorporación al trabajo como responsable de Seguridad, Salud y Bienestar en una multinacional; y a la media maratón de Donibane – Hondarribia, en San Juan de Luz. En ella participará junta a compañeras del centro ‘Ejercicio y Cáncer’ y del ‘Tigers Running Club’, el domingo 27.

Su rostro, además, es uno de los que interviene en el vídeo que da soporte a la campaña de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) titulada ‘El cáncer de mama, nos lo tomamos a pecho’, para celebrar el Día Mundial del Cáncer de Mama, el próximo día 19 de octubre. Hablamos de ello con Almudena que se ha convertido en «paciente con voz» de la AECC para «devolver a otros usuarios», dice, «algo de lo que a mí me ha dado».

Almudena Escudero paciente de cáncer de mama
Almudena Escudero, durante la entrevista para ‘NOTICIAS PARA MUNICIPIOS’

PREGUNTA: Almudena, me disculpo de antemano, pero antes de todo me gustaría conocer tu opinión sobre lo que está pasando en Andalucía con los fallos de los cribados en cáncer de mama.

RESPUESTA: ¿Sabes lo que pasa? Que no quiero ni verlo. Estoy un poco al margen porque me afecta demasiado. Me pongo en la piel de esas mujeres y me imagino la impotencia, el dolor, el miedo y la rabia que sienten. Fíjate que a mí me detectaron el cáncer en una revisión rutinaria un año después de la anterior y ya tenía ganglios afectados. Algunos tipos de cáncer son muy rápidos, así que las entiendo perfectamente, porque la detección es clave y actuar más.

P.: ¿Qué diferencia hay entre el antes y el después del diagnóstico?

R.: Mi vida de antes giraba alrededor de mi trabajo, de mi familia, de mis amigos y de los pequeños y grandes planes. Poco más, pero suficiente. A partir 13 de febrero del año pasado que fue la cirugía, se me paró esa vida. El mundo seguía, pero no yo ni mi familia. Ahora, 20 meses después de todo eso, trato de recuperar poco a poco lo de antes, pero nada vuelve tras la enfermedad porque el mismo tratamiento deja muchas huellas.

P.: ¿Significa eso que lo que antes era fluido ahora es un reto?

R.: Pues sí. Para mí es un reto la vuelta al trabajo*, que después de 20 meses me preocupa. Por un lado, es una buena noticia y lo celebro, pero por otro, lo vivo con incertidumbre y algo de miedo porque no sé si voy a ser capaz de seguir el ritmo. Ahora mismo, estoy con tres tratamientos activos que me impiden estar al cien por cien y no soy la misma persona de antes. Para resumir, diré que uno de ellos me ha provocado una menopausia precoz, tengo neuropatías en las manos y mi cuerpo reacciona como quiere y cuando quiere. Se habla mucho de la quimioterapia y de la radioterapia, pero poco se habla de los efectos que dejan y que no te permiten llevar el ritmo que la sociedad te exige.

P.: Esto de la vuelta al trabajo de las personas enfermas no es un aspecto que se trate en profundidad.

R.: No, y es importante, porque sería necesario una adaptación. A mí me gustaría hacer algo al respecto y aprovechar mi experiencia y mi situación como responsable de Bienestar, Seguridad, Salud y Responsabilidad Corporativa para, por ejemplo, elaborar un protocolo específico y mejorar las cosas. Al margen de esto, yo he contado con el apoyo constante de mi jefa a lo largo de todo este tiempo. Siempre ha estado ahí y eso para mí es muy importante.

P.: ¿Hay una forma concreta de enfrentar la enfermedad?

R.: Cada cuerpo y cada cáncer son distintos. Yo, desde que comienzo la recuperación tras de la cirugía, no paro de informarme y de leer sobre el cáncer de mama. Ahí, tomé la decisión de buscar cosas que me hicieran sentir bien y me pudieran ayudar a paliar los efectos. Es lo único que puedes controlar. Lo que llega a partir del tratamiento no está en tu mano. Inmediatamente, me puse en contacto con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de la que recibí ayuda psicológica y talleres sobre alimentación, maquillaje, etcétera. Alternativamente, a raíz de la lectura del libro ‘Ante el cáncer, muévete’, algo hizo click en mi cabeza y me integré en el grupo ‘Ejercicio y cáncer’, porque me di cuenta de que no podía quedarme a esperar a ver qué me iba a traer la enfermedad.

P.: Y tanto que no te quedaste parada. Como que te vas a San Sebastián a correr una media maratón.

R.: Sí (sonríe tímidamente). En el libro había testimonios de otras pacientes que hablaban de una media maratón que hicieron en Londres. Y yo pensé, ojalá pueda ser una de ellas. Y veinte meses después, lo voy a hacer. No sé si la acabaré, pero lo voy a intentar. Este grupo me ha ayudado muchísimo porque me ha proporcionado una red de apoyo vital. Todas son personas que han pasado por esta enfermedad y siguen en el proceso. Es ahí donde nos encontramos y nos entendemos sin hablar. Unas con pelo, otras sin él, pero admirándonos las unas a las otras.

P.: Seguro que alguien puede estar pensando que si puedes correr puedes trabajar.

R.: Sí. Es muy típico que te digan «si corres es porque estás estupenda». Pero para nosotras no es lo mismo el trabajo que el deporte. Yo corro y hago ejercicios de fuerza como paliativo a mis dolores, para ganar masa muscular que pierdes en el tratamiento, para que la fatiga y el desgaste de las articulaciones sea menor. Lógicamente, lo que practicamos es un deporte adaptado a nuestras posibilidades. Para que te hagas una idea, el deporte, el cuidado personal y la alimentación son pastillas de recuperación de la autoestima que se suman a la recuperación física.

Almudena Escudero paciente de cáncer de mama
Almudena Escudero, durante la entrevista para la sección ‘ELLAS’ de ‘NOTICIAS PARA MUNICIPIOS’

P.: Es decir, que sentirte guapa también es medicinal.

R.: Totalmente. Por eso, en la AECC hay talleres para aprender a arreglarte, a elegir peluca, a elegir los colores que mejor te sientan. Porque verte sin pelo es tremendo, pero nadie te dice lo que es verte sin cejas y sin pestañas. Tu cara se transforma y encima se ve hinchada por la medicación. Es durísimo. No te reconoces. Algunas personas te dicen eso de, “bueno, el pelo crece”. Pero eso te vale cuando tú no eliges haberlo perdido.

P.: Almudena, ¿en algún momento te planteaste tirar la toalla?

R.: No.

P.: ¿Nunca?

R.: No. He llorado muchísimo, he tenido días horribles en los que no me quería levantar porque no me podía creer lo que me estaba pasando, pero he estado rodeada de mi marido, mis hijos, mis padres y familia, de personas que me han aportado mucho. No he estado sola en ningún momento.

P.: Hablando de la gente que rodea al enfermo, ¿dónde está punto medio entre el agobio y la lástima?

R.: Por ejemplo, en respetar los tiempo de la persona enferma y en dejarle su espacio. Por otro lado, se puede decir mucho con poco. Con un abrazo o con un mensaje de ‘hola, ¿cómo estás?’. O, simplemente, estando. Sin más. Tenemos que aprender a normalizar el cáncer y a tratar a las personas enfermas porque, por desgracia, cada vez somos más.

P.: ¿Más heroínas, como se dice?

R.: Más pacientes. Ni somos luchadoras, ni somos guerreras. Nada de esto lo hemos elegido, simplemente, intentamos vivir el proceso lo mejor posible. Lo que queremos es que haya solución y que podamos contarlo. Pero no somos más fuertes que nadie. Solo queremos que esto se pase. Porque aunque te exijas seguir y quieras hacer cosas, tu cuerpo a veces no puede y es lo que hay.

P.: Almudena, te agradezco tu generosidad y te deseo que disfrutes mucho de la media maratón y también de tu vuelta al trabajo. Un fuerte abrazo.

R.: Ojalá sea así. Gracias a ti.

*Esta entrevista se publica un día después del regreso de Almudena a su empresa donde la han recibido con los brazos abiertos.

Entrevista facilitada por la AECC.