La ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado este jueves que si, en el plazo de un mes, la Comunidad de Madrid no cuenta con un registro de médicos objetores de conciencia en materia de aborto lo llevará a los tribunales.
«Si en un mes no se aplica ese registro de objetores iremos a los tribunales porque la señora Ayuso se estará saltando la ley, y cuando alguien se salta la ley en este país, se va a los tribunales y tendremos que aplicarle un contencioso administrativo», ha adelantado.
García ha insistido en que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, «se ha metido en un charco absolutamente innecesario en esa cruzada que tiene contra las mujeres y contra los derechos de las mujeres».

No estigmatiza a nadie
Ha rechazado igualmente su argumentación de que el registro estigmatiza a los objetores porque no es público. «Es un registro anónimo y no solamente no estigmatiza, sino que protege a los objetores en un registro que ya dijo el Tribunal Constitucional que tiene que ser activo y que tiene que ser individual, que tienen que ser los objetores los que digan ‘yo no quiero ejercer esta prestación del Sistema Nacional de Salud'».
Y ha vuelto a recordar que en Madrid existe ya el registro de eutanasia, «que la señora Ayuso cumple perfectamente».
Considera que el Partido Popular «tiene que escuchar a la sociedad» y que, por ello, «la señora Ayuso ha recogido cable, más allá de las ‘boutades’ a las que nos tiene acostumbrados todos los días, porque en este país se cumple la ley y se respetan los derechos de las mujeres».
Ayuso: «Es una lista negra»
Por su lado, durante el Pleno de la Asamblea de Madrid de este jueves, Ayuso ha insistido en que el registro de objetores de médicos es una «lista negra», que el Gobierno central hace para «deportistas, artistas o periodistas».

«Me voy a negar a que haya listas negras que persigan a deportistas, a artistas, a periodistas, al propio presidente de la RAE y ahora van a hacer lo mismo con los médicos», ha planteado.
Díaz Ayuso ha defendido de nuevo que en un país donde la interrupción voluntaria del embarazo «es libre tiene que ser seguro», pero que hay que «intentar que sea poco frecuente».
Ha insistido a renglón seguido que no permitirá que «nadie sea señalado» por tomar «una decisión o por otra», «ni fuera de la puerta de una clínica, ni tampoco dentro», ni por «un ciudadano ni por un médico».
Es por ello, que Ayuso ha advertido que utilizará «los mismos mecanismos» que ha hecho «en otras ocasiones para proteger su libertad, su anonimato y su libertad de conciencia cumpliendo la ley».
Bergerot: «Comprendo su dolor»
Por su parte, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha afirmado que comprende el «dolor» de la presidenta, el de una mujer «que sufre un aborto en un embarazo deseado», pero ha indicado que el debate abierto actualmente es el del «derecho al aborto».

«Yo empatizo con una mujer que sufre un aborto sin quererlo y le pido a usted que empatice con las mujeres que quieren abortar, que quieren tener el derecho a un aborto seguro, sin trabas, fácil, sin complicaciones, sin acoso, sin implorar a los comités éticos, sin fanáticos rezando en las puertas de las clínicas, sin propaganda sobre síndromes falsos y sin una presidenta que les dice a las mujeres váyanse a abortar fuera», ha reclamado.
Asimismo, ha destacado que es ilegal que no se presente el registro de objetores y no responder al requerimiento del Ministerio de Sanidad, encabezado por Mónica García.
Bergerot entiende que Ayuso se «esconde» detrás de sus Servicios Jurídicos, después de que el Gobierno regional dijese este miércoles que están estudiando este registro cuando la presidenta «el otro día salía a decir que ella se iba a saltar la ley». «Va a cumplir la ley. Obligada. Van a pasar por el aro, igual que Baleares y Aragón. Y van a acatarlo porque saben que contra las mujeres no se va a ningún lado», ha advertido.
