La Comunidad de Madrid quiere comprobar si la ventilación frente al coronavirus es la correcta en las aulas
REGIONAL/ 5 NOVIEMBRE 2020/ La Comunidad de Madrid ha avanzado que destinará 1,5 millones de euros para adquirir medidores de CO2 con el fin de conocer si la ventilación de las aulas frente al coronavirus es la adecuada.
Así lo ha anunciado este jueves el consejero de Educación y Juventud, Enrique Ossorio, durante una intervención en la Asamblea de Madrid, en la que ha informado de que el Gobierno regional transferirá esta cantidad a los colegios para que adquieran estos aparatos.
El consejero ha señalado que el Gobierno regional va a realizar esta inversión tal y como se recogen en las instrucciones remitidas esta semana a los centros educativos madrileños, un documento “muy útil” para los equipos directivos de los centros y en el que se responde a las dudas sobre la correcta ventilación en las aulas, “un aspecto de máxima importancia en estas fechas en las que se empiezan a registrar bajas temperaturas”.
Como norma general, la Comunidad ha recomendado la ventilación natural cruzada en los espacios cerrados para evitar la transmisión del coronavirus, así como la reducción de aforos y el uso de mascarillas. Por ello, considera necesario abrir las ventanas quince minutos al entrar en un aula y la ventilación continua en aseos.
“En la inmensa mayoría de las dependencias donde se desarrollan actividades docentes es posible generar la ventilación natural cruzada, ya que disponen de ventanas o puertas exteriores”, han señalado.
Dado que los quince minutos al inicio y al final de cada jornada y durante el recreo no es tiempo suficiente para ventilar las aulas, es necesario abrir puertas y ventanas en momentos en los que también éstas se encuentren ocupadas.
“En el caso de registrarse temperaturas invernales extremas, es mejor realizar un mayor número de ventilaciones más cortas en lugar de tener todo el tiempo las ventanas parcialmente abiertas”, han aclarado.
Además, los centros educativos de la región construidos después de 2007 cuentan con un Sistema Integrado de Ventilación (SIAV) que garantiza la calidad del aire, aunque no sustituye la ventilación natural que debe realizarse en las circunstancias actuales.

Ventilación forzada
En caso de que la ventilación natural cruzada no sea posible, se puede optar por la ventilación forzada a través de un extractor individual o un equipo impulsor con flujo de aire adecuado, pero debe evitarse, en todo caso, el modo de recirculación de aire interior sin aporte de aire exterior.
Respecto al uso de purificadores de aire para eliminar partículas que puedan contener virus, puede ser una solución en el caso de habitaciones sin ventanas o cuando las aberturas sean insuficientes, aunque su uso debe llevarse a cabo con asesoramiento sanitario y técnico. Pese a ello, la Comunidad ha desaconsejado su uso en aulas con ventanas y puertas que permitan ventilación natural cruzada.
Filtros HEPA
Las instrucciones también incluyen un apartado específico con observaciones sobre los aparatos portátiles de Filtros HEPA, adquiridos por ayuntamientos (a los que también se ha remitido este documento) y diversos centros con la llegada de las bajas temperaturas.
La Comunidad ha advertido de que algunos aparatos no están dimensionados por las volumetrías que se requieren en las aulas, que un uso inadecuado puede ayudar a expandir el virus o que su eficiencia no está probada suficientemente.
Además, la colocación de los aparatos debe contar con el visto bueno de las autoridades sanitarias, tras un estudio cuidadoso de las corrientes generadas y los filtros deben cambiarse frecuentemente por personal especializado.
