Una competición organizada por la ‘RoboCup Home Education’, una entidad que promueve la investigación de robótica e inteligencia artificial

MÓSTOLES/ 30 MAYO 2019/ Un alumno de doctorado y cuatro estudiantes de grado de la Escuela Superior de Ingeniería de Telecomunicación de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) han vencido en la ‘European Robotics League’ celebrada el fin de semana pasado en Trieste (Italia).

Se trata de una competición organizada por la ‘RoboCup Home Education’, una entidad que promueve la investigación de robótica e inteligencia artificial, que trata de “divulgar e impulsar el uso de los robots de servicio”, informa la universidad en una nota.

La propuesta de ‘RoboCup Home Education’ pretende desarrollar un servicio y una tecnología de robots de asistencia para futuras aplicaciones domésticas personales, por lo que la institución organiza competiciones en las que los estudiantes de robótica, y también los aficionados, pueden mostrar sus creaciones.

“Una de las formas efectivas de promover la investigación en ciencia e ingeniería es establecer objetivos desafiantes a largo plazo que generen impactos sociales significativos”, dice la URJC, que destaca la victoria de sus cuatro estudiantes de grado de la URJC junto a un alumno de doctorado, Jonatan Ginés.

Bajo la denominación ‘Team leader’, el equipo de la URJC participó en varias pruebas para comprobar la programación, funciones y autonomía de su robot, que fue “el mejor en todas las actividades, lo que les da derecho a participar en Sydney del 2 de julio al 8 de julio en la prueba mundial de robótica.

Bajo la denominación ‘Team leader’, el equipo de la URJC participó en varias pruebas
Bajo la denominación ‘Team leader’, el equipo de la URJC participó en varias pruebas

Tres pruebas robóticas

La primera de las pruebas consistía en que el robot ayudase a una persona a transportar un objeto a un lugar determinado, obedeciendo al comando de voz asignado por sus programadores, lo que servía para medir el reconocimiento de voz, comprensión de la voz y su capacidad de navegación.

En una segunda prueba, se medía exclusivamente la capacidad del robot de ubicar objetos y navegar por el espacio de una casa, una tarea en la que la persona se colocó a metro y medio de distancia detrás del robot, para que el robot tuviese que girar hacia la posición de la persona y responder correctamente a una pregunta.

El tercer ejercicio consistió en que el robot acudiese a una localización conocida de la persona, y le preguntase si quería algún objeto, teniendo que reconocer la ubicación de aquello que le hubieran pedido, desconocida para él, decir el nombre del objeto y llevarlo hasta la persona.

Durante el evento, también se celebraron talleres de robótica y exhibiciones de diversas funcionalidades de este tipo de robots, para divulgar y mostrar las capacidades de este tipo de máquinas.