El 43,7% de los trabajadores de la Comunidad de Madrid tuvo que acreditar un segundo idioma para conseguir su empleo y, una vez dentro del puesto, no lo utiliza en su día a día. Así lo refleja una encuesta de Randstad realizada a casi 5.700 profesionales en toda España, que sitúa a la región madrileña como la segunda con mayor brecha entre exigencia e idiomas, solo por detrás de Cataluña.
Madrid, a la cabeza del ranking nacional
Según los datos, el 63,4% de los madrileños afirma hablar al menos una lengua adicional a la materna, y un 22,1% domina dos o más idiomas. Pese a ello, casi la mitad denuncia que el idioma exigido durante la selección terminó siendo papel mojado en su puesto de trabajo.

Cataluña encabeza la clasificación con un 45% de casos, seguida de Madrid (43,7%), Andalucía (43,3%) y la Comunidad Valenciana (40,2%). En el lado opuesto, Castilla y León (27,7%) y Navarra (28,2%) registran la menor incidencia de idiomas exigidos que después no se utilizan.
A más formación, más exigencia sin uso posterior
El estudio muestra una relación directa entre nivel formativo y esta exigencia: el 63,3% de los trabajadores con posgrado, máster o doctorado tuvo que acreditar un idioma que no ha llegado a usar, frente al 50% de los universitarios de grado, el 34,6% de quienes tienen Bachillerato o FP y el 21,2% de quienes cuentan con ESO o Primaria.
Por edades, el grupo de 25 a 44 años es el más afectado, con un 44,9% de casos, frente al 34,9% de los jóvenes de 18 a 24 años y al 34,8% de los mayores de 45 años. Con todo, casi nueve de cada diez encuestados —el 88,9%— sigue convencido de que hablar idiomas mejora las opciones de encontrar empleo.
