El 2023 resultó un buen año en términos económicos para la Comunidad de Madrid. Y es que la región cerró el pasado ejercicio con un crecimiento del 2,9% del Producto Interior Bruto (PIB), lo que supone cuatro décimas más que la nacional (+2,5%). Este aumento se ha reflejado principalmente en el sector de la Construcción (+5,2%), seguido por Industria (+3,4%), Servicios (+2,7%) y Agricultura (+1%).
«Madrid está en auge. Estamos imparables. Probablemente sea la combinación de muchas cosas, no sea una única razón, pero si hay algo que realmente caracteriza esa situación en la que está Madrid es nuestro estilo y nuestra forma de vivir», señaló ayer la consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad, Rocío Albert, quien presumió de las dos décadas de políticas liberales que se han impulsado en la región.
En términos interanuales, el incremento del PIB ha sido del 2,2%, superando en dos décimas el registro nacional (+2%). Lo mismo ocurre si se toman como referencia los tres últimos meses de 2023, donde el aumento ha sido de un 0,9% en la región, tres décimas más que el anticipado para el conjunto del país.

Estos datos ponen de manifiesto «la fortaleza y dinamismo de la economía madrileña, hecho fundamental para el desempeño de la española», según aseguró Albert. «No podemos olvidar que somos el mayor motor del país, aportando uno de cada cinco euros del PIB estatal, casi el 20%», ha recalcado.
Con la vista puesta en el primer trimestre de este año, la consejera aseguró que existen indicadores que reflejan que habrá un crecimiento en la economía de Madrid superior al 1,8%, aunque apostó de momento por la cautela antes de dar más detalles.
En cuanto a la carga fiscal, Albert señaló que aún «queda margen» para seguir bajando impuestos en la región y avanzó que el Consejo de Gobierno aprobará en breve la deducción para inversores extranjeros.
Balanzas fiscales
Ante las cuestiones sobre las balanzas fiscales, la consejera avanzó que con los datos que ha promulgado el Ministerio de Hacienda «no se pueden hacer las cuentas» y ha defendido que «hay que crearlos con unos criterios únicos y homogéneos para todas las comunidades autónomas».
«Si no, cada uno de nosotros nos podríamos estar haciendo trampas a solitario. Estamos esperando que la ministra, María Jesús Montero, nos reúna en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. No debemos olvidar que las últimas balanzas verificadas y validadas, las de 2014, demostraban que Madrid era la región que más aportaba y la que menos recibía en concepto de ingresos», apuntó.

Y es que el Instituto de Estudios Fiscales (IEF) publicó la semana pasada los datos brutos que permitirán a centros de estudios, administraciones e investigadores elaborar sus propias balanzas fiscales, pues no existe consenso sobre la metodología a seguir. Es una primera fase de datos para calcular las cuentas territorializadas de las comunidades autónomas de régimen común. El objetivo es ofrecer a los investigadores de toda España la información de partida necesaria para calcular las también llamadas balanzas fiscales referidas a 2021.
En cuanto a lo que se desprende de los primeros datos para elaborar las balanzas fiscales, la Comunidad de Madrid fue la región que más aportó al Fondo de Garantía del sistema de financiación autonómica en el año 2021, con una contribución de 4.619 millones de euros, por los 1.697 millones de euros que aportó Cataluña ese año.
