Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha sido denunciado por la Fiscalía Provincial de Madrid. La denuncia de Fiscalía apunta un fraude a Hacienda 350.951 euros entre 2020 y 2021. Este fraude a las arcas públicas se habría cometido a través de un entramado de sociedades pantalla y facturas falsas, según la denuncia interpuesta por Fiscalía el pasado 5 de marzo.
La acusación se puso en marcha hace una semana en Fiscalía tras recibir un informe de la Agencia Tributaria con las conclusiones de una investigación iniciada hace dos años. Según describen, Hacienda había detectado irregularidades en las sociedades del novio de Ayuso en las declaraciones presentadas en 2021 y 2022, correspondientes a los ingresos de 2020 y 2021, años de la pandemia del Covid-19, según ha adelantado esta mañana ‘El Diario’.
Facturas falsas con gastos ficticios
La Agencia Tributaria acusa a Alberto González Amador de fraude fiscal y falsedad documental. El informe de Hacienda concreta que las empresas del novio de Ayuso hizo pasar como verdaderas 15 facturas falsas con gastos ficticios que alcanzan la suma de 1,7 millones de euros.
Gracias a estas facturas que la Agencia Tributaria tiene como falsas, las compañías de la pareja de la presidenta regional se desgravaron gastos que nunca habrían sido reales. Esto llevó a González Amador a abonar 350.951euros menos en impuestos de lo que en principio le habría correspondido durante esos dos años: 155.000 en 2020 y 195.951 en 2021.

Las sociedades de la pareja de Ayuso que han sido investigadas por Hacienda son Maxwell Cremona Ingeniería y Procesos para el Fomento del Medioambiente y Masterman & Whitaker Medical Supplies and Health Process Engineering. Ambas empresas pertenecen en su totalidad a González Amador.
Intencionalidad
Junto al novio de Isabel Díaz Ayuso, el caso alcanza a cuatro personas más a las que se acusa de prestarse a realizar las facturas falsas por gastos que no se habrían llevado a cabo.
El informe de Hacienda remata asegurando que hubo una “intencionalidad querida y buscada por Maxwell Cremona SL [propiedad de la actual pareja de Ayuso] de solicitar y utilizar las dos facturas que claramente son falsas o falseadas con la finalidad concreta de conseguir la pretendida reducción fiscal en los ejercicios en que incrementa de forma significativa los beneficios”, según relata ‘El Diario’.
