El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha calificado esta mañana de «error histórico» que las comunidades gobernadas por el PP rechacen la condonación parcial de su deuda autonómica. En el caso de Madrid, la propuesta del Ejecutivo supondría una reducción de 8.644 millones de euros.
Martín ha criticado que la Comunidad pague 300 millones de euros anuales en intereses en lugar de destinar esos fondos a reforzar servicios públicos. Al hilo de ello, el delegado del Gobierno ha preguntado cómo pretende el Ejecutivo liderado por Isabel Díaz Ayuso explicar explicar a los ciudadanos que rechaza recursos que podrían mejorar hospitales y colegios. Martín ha instado a la presidenta madrileña a dar explicaciones y dejar de «esconderse» ante esta decisión.

«¿Cómo van a poder explicar a los ciudadanos que rechazan recursos, cómo van a reclamar más financiación autonómica si quieren impedir liberar parte de su deuda? Es una decisión partidista e irresponsable y que va en contra de todas las comunidades», ha indicado Martín respecto a la decisión del PP.
Madrid rechaza la condonación de deuda: «No pagaremos las deudas del independentismo catalán»
La Comunidad de Madrid, a través de su consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, ha defendido el rechazo a la quita de la deuda. Según Albert, aceptar la medida significaría «hacer que los madrileños paguen las deudas del independentismo catalán».
La consejera ha calificado la propuesta del Gobierno central como un «reparto irregular» para contentar a los independentistas y ha asegurado que Madrid no participará en lo que considera «un chantaje».
Albert ha criticado que el Gobierno de España asegure que la condonación es «perdonar una hipoteca». «Debes 200 euros por mes, pero te endosan la hipoteca del resto, que te supone a lo mejor pagar 2.000, precisamente porque en la casa que ellos han comprado, los independentistas catalanes le han puesto todo tipo de lujos», ha sostenido.

Albert ha insistido en que Madrid se financia en los mercados en mejores condiciones y ha defendido su «rigor y equilibrio presupuestario», destacando que la región tiene la menor deuda en relación con el PIB entre las comunidades de régimen común.
Según la consejera, lo que realmente necesita España es un nuevo sistema de financiación autonómica y no «perdonar deudas» de forma selectiva.
