La memoria de Maricarmen Abascal ha vuelto a sacar a cientos de personas a las calles de Madrid. Esta vez, en una marcha desde la Puerta del Sol hasta la vivienda de Sainz de Baranda 46, la casa en la que vivió durante 71 años y de la que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre.

La movilización ha comenzado alrededor de las 20.00 horas frente a la estatua de El Oso y el Madroño, desde donde los participantes han iniciado una marcha pacífica por la calle Alcalá en dirección al antiguo domicilio de Maricarmen.

Convocada por el Sindicato de Inquilinas, la protesta ha estado marcada por las flores, los carteles y los mensajes en recuerdo de una mujer que en las últimas semanas se había convertido en uno de los símbolos de la movilización por el derecho a la vivienda.

«Seguiremos luchando por ti»

Encabezando la marcha, el Sindicato de Inquilinas portaba un centro de flores dedicado a Maricarmen con un mensaje:

“Seguiremos luchando por ti. Te quiere tu Sindicato”.

Tras él avanzaba una multitud con pancartas y carteles en recuerdo de la mujer, fallecida este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, donde permanecía ingresada desde el mismo día de su desahucio.

Entre los gritos más repetidos se ha escuchado “Maricarmen somos todas”, una consigna con la que los manifestantes han querido convertir su historia en representación de otras personas que atraviesan dificultades para conservar o acceder a una vivienda.

De Sol al portal donde vivió durante 71 años

El destino de la marcha tenía una importante carga simbólica: Sainz de Baranda 46, el portal ante el que en las últimas horas vecinos y ciudadanos han ido dejando flores, velas y mensajes de despedida.

Fue allí donde Maricarmen vivió durante 71 años y donde se produjo el desahucio que desencadenó una oleada de movilizaciones, incluida la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol.

Ahora, quienes han participado en la marcha han recorrido el camino contrario: desde Sol hasta la casa de Maricarmen.

«No son muertes, son asesinatos»

Durante la movilización también se han escuchado consignas especialmente duras.

“No son muertes, son asesinatos”, han coreado algunos de los asistentes al recordar tanto a Maricarmen como a Olga, una mujer fallecida por suicidio en L’Hospitalet de Llobregat tras atravesar un proceso de desahucio.

Se trata de una consigna de los manifestantes, no de una conclusión judicial ni médica sobre las causas de estos fallecimientos.

En el caso de Maricarmen, permanecía hospitalizada desde el día en que abandonó su vivienda, pero no existe públicamente una conclusión médica que establezca que el desahucio provocara su muerte.

Maricarmen continúa movilizando las calles

Su fallecimiento no ha apagado las protestas iniciadas alrededor de su caso.

En las últimas horas se han sucedido los homenajes ante su antiguo portal, las concentraciones en Sol y las referencias a su figura en la Asamblea de Madrid. Ahora, cientos de personas han vuelto a recorrer las calles para llevar su recuerdo hasta la vivienda en la que pasó prácticamente toda su vida.

“Maricarmen somos todas” ha vuelto a escucharse durante una marcha que pretende que su historia no termine con su fallecimiento y que la reivindicación por una vivienda digna continúe ocupando las calles de Madrid.

Periodista. Directora de Noticias para Municipios y miembro de SML

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