La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha intentado este lunes separar por completo el juicio de la operación Kitchen de la causa por las mascarillas vinculada al llamado caso Koldo. Preguntada por la coincidencia judicial de ambos asuntos, Ayuso ha asegurado que “no tienen comparación” porque, a su juicio, uno se refiere a hechos de hace más de una década y el otro afecta al actual Gobierno de España.
La respuesta llega el mismo día en que ha arrancado en la Audiencia Nacional el juicio por la operación Kitchen, la trama parapolicial que presuntamente se organizó desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y sustraer documentación comprometedora. En el banquillo se sientan, entre otros, el exministro Jorge Fernández Díaz y su ex número dos, Francisco Martínez.

Kitchen vuelve a poner al PP ante su pasado judicial
La Fiscalía considera que aquella operación habría utilizado fondos reservados y medios policiales para proteger al partido de la derivada de Gürtel. El juicio, que se prolongará hasta finales de junio, contará además con testigos de enorme peso político como Mariano Rajoy o María Dolores de Cospedal.
Ayuso ha querido subrayar precisamente la distancia temporal y política entre aquel episodio y la dirección actual del PP, insistiendo en que el partido de hoy “no tiene nada que ver” con esa etapa.

El caso Koldo entra en una semana clave
En paralelo, la causa por la compra de mascarillas durante la pandemia vive también días clave. El exasesor ministerial Koldo García ha acudido al Tribunal Constitucional en un último intento de frenar el juicio previsto en el Tribunal Supremo por el supuesto cobro de comisiones ilegales en contratos sanitarios, una causa que afecta también al exministro José Luis Ábalos y al empresario Víctor de Aldama.
A ese contexto se suma además la reciente condena al Servicio Madrileño de Salud a indemnizar con más de 3 millones de euros por el impago de material sanitario del hospital de Ifema, un asunto distinto, pero también ligado a la gestión de mascarillas durante la pandemia en Madrid.
“No somos nadie para juzgar a los jueces”
Pese al tono político de su comparación, Ayuso ha evitado profundizar en el fondo de las causas y ha cerrado filas con una fórmula de prudencia institucional: “no somos nadie para juzgar a los jueces”.
