La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha dejado claro que su Gobierno no tiene nada que ver con el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años cuyo desalojo ha desatado una ola de protestas en la capital. Según ha defendido ante el Círculo de Empresarios de Madrid, esa responsabilidad recae en el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
En ese contexto, Ayuso ha recordado que fue la Policía Nacional la que ejecutó el desahucio, en cumplimiento de una orden judicial, y ha insistido en que «no es una decisión nuestra» [del Gobierno regional]. A su juicio, lo ocurrido es consecuencia de unas leyes que el Gobierno central y sus socios han tenido ocho años para modificar sin haberlo hecho.

El de Maricarmen, un desahucio más de los 25.000 que hay
Para enmarcar el caso, la presidenta ha recurrido a las cifras. Ha situado el desahucio de Maricarmen entre los alrededor de 25.500 que, según ha señalado, se ejecutan cada año en España. Y ha asegurado que Madrid está lejos de encabezar esa estadística que, según la presidente se sitúa en uno por cada cinco que se producen en Cataluña.
La dirigente popular ha arremetido además contra el clima que, en su opinión, se ha generado en torno al caso en los últimos dos días, al que se ha referido como una sucesión de «algaradas» y una «barra libre de demagogia». Además, ha advertido de que las protestas se han vuelto más violentas desde el inicio de septiembre y ha augurado que seguirán por ese camino.
En ese contexto, ha acusado directamente a Sánchez de alentar las movilizaciones contra ella y de provocar disturbios en la calle. Todo ello, ha sostenido, alimenta un «clima de tensión totalitaria» que no favorece la inversión ni transmite seguridad.

Críticas a la política de vivienda
Sus críticas se han extendido también a la política de vivienda del Gobierno central. Ayuso ha reprochado a Sánchez que intente resolver con populismo problemas que, si no se abordan de raíz, difícilmente tendrán solución, y ha cargado contra la ley de vivienda, que a su entender solo está consiguiendo que los precios sigan disparándose.
Las declaraciones de la presidenta llegan apenas un día después de una de las movilizaciones más numerosas de la semana. El miércoles, tras conocerse el desahucio de Maricarmen, unas 10.000 personas se concentraron en el distrito de Chamberí, frente al polémico inmueble adquirido por la Comunidad de Madrid, para reclamar el «ático de Ayuso para Maricarmen».
No era la primera vez en pocos días que la presidenta se encontraba con la protesta de frente. El martes, durante su visita a la inauguración de la feria inmobiliaria The District, un grupo de activistas irrumpieron en el recorrido lanzando bombas fétidas y octavillas contra el Gobierno autonómico y los fondos buitre.

Acosada por el Sindicato de Inquilinas
La propia Ayuso respondió a la concentración de Chamberí la noche del miércoles, a su salida de una gala organizada en Brunete por la Fundación José Ramón de la Morena.
Allí acusó al Sindicato de Inquilinas de acosarla, recordó que es una mujer que siempre ha vivido de alquiler y sugirió al colectivo que preguntara a la ministra de Vivienda qué está haciendo por las inquilinas.
Por último, hoy, ante los empresarios madrileños, la presidenta cerró su intervención reivindicando el Estado de derecho, la seguridad jurídica, la ley y el orden, principios que, según defendió, garantizan el equilibrio necesario para la convivencia y la prosperidad de todos.
