Profesorado, familias y estudiantes han cortado este jueves la calle Alcalá, a la altura de Cedaceros, para concentrarse ante la sede de la Consejería de Educación en la segunda jornada de huelga educativa en la Comunidad de Madrid. La Delegación del Gobierno ha cifrado en 10.000 las personas congregadas, que desde poco antes del mediodía han formado una cadena humana simbólica alrededor del edificio para reclamar “respeto y recursos” para la escuela pública.
El paro, que afecta a 65.000 docentes de enseñanzas no universitarias, que dan clase a más de 666.000 alumnos en la región, ha tenido un seguimiento muy desigula dependiendo de quién ofrezca las cifras. El comité de huelga lo sitúa en el 62%, mientras que la Consejería que dirige Mercedes Zarzalejo lo rebaja al 32,2% en colegios e institutos, más de 12 puntos por debajo del primer día.

Al igual que en las protestas de ayer, en las de hoy, el colectivo docente ha avanzado tras una gran pancarta con el lema ‘Defendamos la pública. Defendamos el futuro’ y las camisetas verdes con el mensaje ‘Escuela pública de tod@s, para tod@s’ se han mezclado con el amarillo de la huelga en la educación infantil. También se han escuchado pitos y consignas contra la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, como ‘Ayuso escucha, la pública está en lucha’, o ‘La profe luchando también está enseñando’.
Csif, concentrado en la Consejería de Economía
Al margen del comité, Csif, que ha convocado otras tres jornadas de huelga, ha trasladado su protesta a la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo, dirigida por Rocío Albert. Allí se han concentrado unos 200 docentes, según el sindicato, para exigir “una subida salarial real” y un complemento de capitalidad para todo el profesorado madrileño. El responsable de Csif Educación Madrid, Miguel Ángel González, ha justificado la elección del lugar porque es Economía quien reparte el presupuesto y, por tanto, quien “manda” en la Comunidad.

González ha pedido que lo que la Administración se ahorra en las nóminas del profesorado en huelga se invierta en arreglar los centros. Según los cálculos del sindicato, si el 45% de la plantilla secunda el paro, serían casi 31.000 docentes al día.
Con un descuento medio de 100 euros por persona, el ahorro superaría los 3 millones de euros diarios y rondaría los 10 millones en las tres jornadas. Ese dinero, ha defendido el portavoz, podría revertir los recortes que la educación madrileña arrastra desde hace “más de 20 años”, y ha reclamado a la Comunidad que “escuche, dialogue y negocie de manera inmediata” para evitar que el conflicto se alargue todo el curso.
