Publicidad

Los agentes de la Policía Municipal de Madrid han detenido hace uno días a un hombre que grababa las partes íntimas de mujeres con una cámara camuflada en la mochila que portaba, ha informado una portavoz del Cuerpo Local.

La intervención policial se desarrolló el pasado 18 de mayo a las 18:00 horas en la plaza de Callao de Madrid, después de que unos agentes de Carabanchel fueran alertados por un ciudadano, que sospechaba que un individuo pudiera estar grabando partes íntimas de mujeres sin su consentimiento.

Publicidad

Los agentes observaron a este hombre y descubrieron que en una mochila con un bolsillo externo estaba medio abierto y contenía una cámara tipo deportiva sujeta con una cita aislante que ocultaba los testigos luminosos. Además, vieron cómo introducía la mochila por debajo de las faldas de las chicas.

Al pararle, descubrieron el mecanismo y los pendrives con el material delictivo. Por su contenido, podría haber grabado en muchas zonas del centro, en el transporte público y hasta a menores. Le requisaron dos discos duros y 17 memorias USB del interior de la mochila.

El sospechoso reconoció a los agentes que tendría 5 gigas de memoria y otros más de índole en su domicilio. Los investigadores desconocen si se lucraba con estas imágenes publicándolas en Internet o eran para uso particular.

Material electrónico utilizado.

Sucesos en Madrid

Los agentes de la Policía Nacional han desarticulado una red criminal que, presuntamente, estafó más de 240.000 euros a un operador de telefonía mediante el uso de tarjetas de crédito fraudulentas, ha informado este miércoles la Jefatura Superior de la Policía de Madrid en una nota de prensa.

En la operación han detenido a 40 miembros de esta organización que comenzó a actuar en Madrid, pero posteriormente amplió su actividad a Sevilla, Huelva, Cádiz y Barcelona.

Adquirían tarjetas bancarias fraudulentas en la ‘deep web’ para realizar compras online de dispositivos móviles que después recogían, físicamente, a través de personas de su entorno próximo.

Una vez tenían los terminales adquiridos ilícitamente en su poder, se los facilitaban a los máximos responsables de la organización, que los revendían en plataformas de compraventa entre particulares, logrando un beneficio económico superior a los dos millones de euros.

La investigación comenzó hace aproximadamente un año y permitió comprobar la existencia de una organización criminal jerarquizada y con un claro reparto de tareas. Algunos investigados adquirían tarjetas de crédito fraudulentas con las que realizaban compras en las páginas web de un operador telefónico. Para ello, previamente adquirían las tarjetas bancarias, por lotes, en el mercado negro de Internet.

Alejandra Perez Navarro

Periodista en construcción, apasionada de la Historia Antigua y sus civilizaciones posee un blog propio donde escribe sobre ello. El ámbito periodístico que más ha trabajado ha sido la comunicación...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.