La Comunidad de Madrid ha comenzado a trabajar en el diseño de sistemas de seguridad contra incendios que, mediante sensores basados en nanomateriales funcionales, puedan detectar y avisar antes de que estos se produzcan.

Así, el equipo del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Materiales, encabezado por la doctora Xiaolu Li, busca una alternativa a los indicadores actuales de las alarmas que funcionan localizando la presencia de humo, llamas o niveles de monóxido de carbono superiores a los normales.

En las inspecciones se ha comprobado su funcionamiento en temperaturas de hasta 250 grados, con un tiempo de respuesta inferior a un segundo. El paso siguiente es explorar su utilidad con elementos domésticos comunes que empiezan a arder entre los 300 y los 500 grados. Para llegar a este punto, el equipo ha investigado el cambio de conductividad en la estructura química.

Archivo - IMAGEN DE ARCHIVO DEL Instituto Madrileño de Estudios Avanzados-IMDEA Energía en Móstoles

Sin embargo, el principal objetivo es obtener el aviso a la temperatura más baja posible para poder generar la advertencia con mayor antelación. Aseguran que esta iniciativa «facilitaría que se descubriera el incidente en una fase muy temprana del proceso, antes de que se produzca la quema, para que pueda ser controlado».

Investigación en materiales

Asimismo, los científicos del IMDEA Materiales de la Comunidad de Madrid están también analizando cómo aprovechar los avances en componentes multifuncionales, que proporcionan una gama mayor de alertas como el cambio de color o forma, además de las luces intermitentes o los sonidos de los mecanismos actuales.

Así, se busca que en lugar de estar fijados a una pared o un techo, puedan conectarse a las piezas de los edificios como, por ejemplo, el papel pintado que se utiliza como decoración o la espuma aislante.

Además, el proyecto madrileño ha incorporado comunicación inalámbrica inteligente diseñado a medida que ya ha sido capaz de emitir mensajes de atención en pantallas a distancias de hasta 20 kilómetro de la combustión.

En el plan INFONA de la lucha contra incendios forestales de este año han participado 5.276 profesionales, casi un 1% más que el año pasado, dividido entre bomberos (1.442), agentes forestales (255), personal de vigilancia, apoyo a la extinción y otros (184), profesionales de medios aéreos (46), brigadas forestales (548); efectivos de los equipos de maquinaria pesada (36); y Protección Civil, que cuenta con los recursos del Equipo de Respuesta Logística Inmediata –ERIVE- además de los 2.765 miembros voluntarios.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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