La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, se convirtió este miércoles en una de las protagonistas inesperadas de la sesión de investidura de Pedro Sánchez después de que fuera acusada de llamar ‘hijo de puta’ al presidente en funciones desde la tribuna de invitados del Congreso.
Ayuso, que estaba en la tribuna de invitados mirando el móvil, levantó la cabeza cuando escuchó de boca de Sánchez una mención a «un probable caso de corrupción por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid» y reaccionó mascullando unas palabras que varios diputados del PSOE han interpretado como un ‘hijo de puta’.
Esas palabras de Ayuso se han vuelto a convertir este jueves en protagonistas de la sesión de control al Gobierno en la Asamblea de Madrid, cuando el portavoz del PSOE en la Asamblea, Juan Lobato, le ha exigido que pida perdón a Sánchez.
«Es usted una descortés, se está pasando tres pueblos. ¿Se cree que hay mucho camino entre mentar a la madre de alguien y que haya agresiones físicas?«, ha iniciado Lobato su intervención, donde ha exigido a la presidenta regional más respeto para el presidente del Gobierno.
Además, Lobato ha reprochado a la líder del PP de Madrid que «hable de dictadura un día y al día siguiente esté modificando por la puerta de atrás 15 leyes». «Esa es su visión de la democracia, lo que se rompe en Madrid es que usted permita que vuelva a haber armarios en los colegios», ha zanjado.

Respuesta de Ayuso
En su respuesta, Ayuso ha criticado que Sánchez, «con todo el abuso de poder», utilizase el Congreso de los Diputados para «difamarla» a ella y a su familia. «A lo mejor ustedes, que ya tragan con todo, harían otra cosa, pero yo para mis adentros, sí, lo dije. Dije me gusta la fruta», ha contestado la dirigente madrileña, en referencia a la primera versión que dieron desde el Gobierno regional a sus palabras sobre Sánchez.
En un primer momento, desde el equipo de la presidenta ironizaron con que lo que había dicho era «me gusta la fruta» pero posteriormente señalaron que las acusaciones eran «una ignominia y una cobardía» y que la respuesta, «dicho para sí misma», es «lo mínimo que se merece».
Ayuso ha ironizado ante los socialistas y ha sostenido que si ella en la tribuna de oradores aprovechase e insultase a sus familia, «lo mínimo» es que Lobato diga «por lo bajo, al menos, me gusta la fruta».
«La señora (Mónica) García hace poco dijo mongola, y yo no dije nada porque pensé, he entendido que dijo me mola. El señor (Javier) Padilla hace poco dijo facha, me llamó pacha, y yo entendí, qué pacha. Yo entendí eso, pero qué tal con el señor Óscar Puente, que ayer estuvo sentado a su lado toda la jornada, porque no aprovechó para dar ejemplo y decirle deje de insultar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, cuando dice que es una mujer con dudoso equilibrio mental», ha señalado a continuación.
En este sentido, ha sostenido que querrán que ella llame a Sánchez «guapo, divino, maravilloso «pero es que resulta que ayer ya dijo el presidente del Gobierno que va a levantar un muro en España para fabricar dos, una contra la otra».
«En un lado del muro estamos todos los fascistas, jueces, fiscales, funcionarios, expolíticos del PSOE, y en el otro del muro estaban los otros fascistas, es decir, ustedes, hasta junio, cuando sabían que la amnistía era un atropello contra el Estado de Derecho», ha lanzado a continuación.
