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El verano se presume más ‘caliente’ de lo habitual en la sanidad pública. La propuesta de la consejería de Sanidad de dejar en manos de las enfermeras la atención de pacientes en centros de salud cuando no haya médico de familia en el mismo está levantando más polémica de lo habitual.

La izquierda y numerosos colectivos sanitarios han dudado de la legalidad de esta medida, mientras desde el Ejecutivo regional se ha defendido que el nuevo protocolo enfatiza en la capacidad resolutiva de las enfermeras de Atención Primaria, que desde hace más de 30 años -han recordado- trabajan en consultas independientes de los profesionales de medicina de familia, demostrando su competencia en la prestación de cuidados, atención de procesos agudos y resolución de distintas consultas.

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En este escenario, el Grupo Parlamentario de Más Madrid en la Asamblea ha anunciado que se reunirá la próxima semana con la Comunidad de Madrid para tratar de «frenar el protocolo de la ausencia» de médicos en verano.

«Ante la chapuza del protocolo que pretende hundir un poquito más la Atención Primaria hemos conseguido sentar al Gobierno de Ayuso y hemos forzado una reunión para frenar el protocolo de la ausencia de médicos de los centros de salud y buscar alternativas que garanticen servicios sanitarios en Madrid y las condiciones mínimas en la que trabajen los profesionales», ha sostenido la portavoz de Más Madrid, Mónica García.

Fuentes de la formación han señalado que previsiblemente esta reunión será el 17 de junio, entre el diputado de Más Madrid, Javier Padilla, y el director general de Asistencia Sanitaria, Jesús Vázquez Castro.

Los sindicatos, en contra

Hasta que eso llegue, las críticas se han sucedido. Así, los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial de Sanidad (CCOO, UGT, Satse, Amyts y CSIT Unión Profesional) han trasladado su rechazo a la «desesperada» propuesta y han planteados sus dudas sobre la legalidad.

Han planteado que este «parche» por parte de la Consejería genera dudas legales sobre su implantación y que no resolverá los problemas existentes por falta de médicos, sino que «traslada el problema a otro punto igualmente débil del sistema», en palabras de UGT, y, además, «sin darle respaldo normativo».

Mensajes y pancartas en la concentración de los sindicatos por la sanidad pública en un centro de salud en la región (Foto: Archivo)

Para el sindicato de Enfermería, el protocolo va a sobrecargar a las enfermeras, aparte de que, a su juicio, se trata de un documento con «escaso valor práctico» y que va encaminado a «precarizar» la Atención Primaria. Entre otras cuestiones -defiende-, se instaura un triaje que no está contemplado ni protocolizado en este primer nivel asistencial, a diferencia de los centros hospitalarios donde las enfermeras sí cuentan con las herramientas y la acreditación necesaria para llevarlo a cabo.

«Si no hay médicos o éstos están mayoritariamente en el turno de mañana, que el Gobierno asuma su responsabilidad y tome las medidas necesarias antes de exponer al resto de profesionales, principalmente enfermeras, a la ira y a las agresiones de los pacientes que reclaman una atención sanitaria que éstas no podrán ofrecer si no están dentro de sus competencias profesionales», afirman desde Satse.

Para el sindicato médico Amyts, este protocolo supone «un ataque directo a la profesión médica». «Del texto se desprende que los médicos de familia son prescindibles», resume.

Además, para UGT hay otro problema: «Si los profesionales sobre los que recae la tarea añadida -ha explicado- no se refuerzan convenientemente (y el documento deja esto a criterio de las direcciones) tendrán que dejar de hacer sus competencias propias para asumir las de otros profesionales, sin además poder resolverlas».

Críticas del Colegio de Enfermería

En línea similar se ha pronunciado el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (Codem), al apuntar a la «indefensión jurídica» del personal de Enfermería en los centros de salud de Atención Primaria y los Servicios de Atención Rural (SAR).

El Codem analiza jurídicamente el contenido del ‘Procedimiento de actuación ante ausencia de médico de Familia en un centro de salud’. «Las enfermeras -ha expuesto-, en su ámbito de actuación, son plenamente autónomas, y estamos a favor de que se fomente el desarrollo y ampliación de sus competencias, pero la Gerencia debe dotarles de las herramientas necesarias que les protejan jurídicamente, en este caso protocolos de actuación ante diversas situaciones que les sirvan como escudo legal», ha subrayado.

En cualquier caso, ha recordado que la ausencia de médicos en la Comunidad de Madrid ha hecho que no se estén cubriendo los cupos de medicina de familia en muchos Centros de Salud y Servicios de Atención Rural (SAR), y como resultado, las enfermeras «se han quedado solas para atender los múltiples problemas de salud por los que acuden los ciudadanos a dichos centros».

El plano político

La batalla ha llegado también al estamento político y, por una vez, ha puesto de acuerdo a los grupos parlamentarios de izquierda en la Asamblea de Madrid (Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos) y Vox para solicitar más médicos en Atención Primaria porque «no es aceptable» de que cada verano el sistema esté «en cuadros».

En esta línea, la portavoz de Más Madrid, Mónica García, ha lamentado que la «amenaza» de los centros de salud sin médicos llega «todos los veranos», algo que requiere como solución contratar a más médicos en los centros de salud en vez de dedicar el tiempo «a tratar de tapar esa ausencia».

Por su parte, el portavoz del PSOE, Juan Lobato, ha criticado que más de 800.000 madrileños estén en listas de espera para ser atendidos, lo que viene derivado de «el desmantelamiento programado de la sanidad pública de la Comunidad».

«Que el PP se empeñe en atacar el bienestar de las familias en Madrid nos parece gravísimo. Nuestra denuncia más enérgica y exigencia de que no haya un centro de salud sin médicos», ha lanzado.

En esta línea, la portavoz de Unidas Podemos, Carolina Alonso, cree que desde el Gobierno regional «están demostrado cada verano que la Comunidad de Madrid está en cuadros y que hay una falta evidente de médicos». «La situación que vivimos es alarmante», ha sentenciado.

Por su parte, el portavoz adjunto de Vox, Íñigo Henríquez de Luna, ha reconocido que «no es aceptable» que en un centro de salud no haya médicos ni «las suplencias necesarias para que el servicio sanitario se pueda prestar de una manera razonable».

Por último, el portavoz del PP, Pedro Muñoz Abrines, ha explicado que en España «existe un problema estructural, no solo en la Comunidad, en el que faltan médicos en determinadas especialidades». «En este momento hay un déficit de médicos de familia y esto no ocurre en Madrid, sino también en el resto de comunidades autónomas», ha finalizado.

Y es que, desde el departamento de Enrique Ruiz Escudero se ha señalado que se está propiciando la contratación y cobertura de las plazas menos atractivas de medicina de familia con distintos complementos retributivos en nómina tal y como contempla el Plan de Mejora de Atención Primaria 2022/23.

Las mismas fuentes han recalcado igualmente que la Gerencia Asistencial de Atención Primaria trabaja desde hace dos años en la reorganización asistencial de los centros de salud para que cada usuario sea atendido por el profesional más adecuado para resolver su problema de salud, como ocurre con el personal de Enfermería, competente en muchos motivos de consulta, que tradicionalmente se demandan al médico de familia.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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