La Casa-Palacio de los Vargas y el jardín de Felipe II, que forman parte del ámbito de la Casa de Campo de Madrid y están declarados Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio, tendrán un uso cultural, museístico y de jardín histórico.
Así lo ha dado a conocer la delegada del área de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, durante su intervención en la comisión permanente ordinaria del ramo, donde ha subrayado que la actuación global prevista para la Casa-Palacio de los Vargas ‘pretende la recuperación de sus trazas históricas como un espacio de excepcional valor histórico y la creación de un centro de interpretación y un conjunto museístico, además de la recuperación integral de sus jardines históricos‘.
La restauración del edificio se pretende realizar para que se convierta en un Centro de Interpretación sobre la Casa de Campo en general y de la historia de la propia casa y la familia ligada a ella.
En sus orígenes, 1519, nació como una villa de recreo construida por orden de Francisco de Vargas y Medina. Después, Felipe II la compró y así se convirtió en sitio real, su evolución con los Austrias y la reforma de los Borbones y posteriores cambios le han dado un espacio importante desde el siglo XVI al siglo XXI.

Este espacio albergará en sus dependencias un Centro de Documentación de los Paisajes Culturales Urbanos para que los ciudadanos conozcan los orígenes históricos de uno de los primeros sitios reales, muy vinculado a la designación de Madrid como sede estable de la corte y, por tanto, como capital del reino.
Se recuperarán los jardines del Reservado Chico con sus fuentes y estatuas y las galerías de burlas y, a largo plazo, también, el Reservado Grande.
La redacción del proyecto de la primera fase consistirá en la demolición de todos los añadidos contemporáneos de los años 60, 70 y 90. Una vez adjudicado el Acuerdo Marco de Obras de Restauración, las obras de esta primera actuación podrían comenzar a principios de 2022.
