Los servicios de urgencias hospitalarios de la Comunidad de Madrid habían atendido hasta el pasado 29 de noviembre más de 3,4 millones de episodios, unas cifras «muy parecidas» a las registradas en el mismo periodo de 2022. Los pacientes siguen esperando horas hasta que reciben el alta de estos servicios, según ha indicado este lunes la directora general Asistencial del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), Almudena Quintana.
Durante su intervención en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid, el Grupo Parlamentario Socialista ha interpelado a la directora general Asistencial del Sermas sobre su valoración del funcionamiento actual de los Servicios de Urgencias en los Hospitales de la Comunidad de Madrid.
En este sentido, Quintana ha indicado que, con datos hasta el 29 de noviembre, en estos servicios se han atendido un total de 3,4 millones de episodios, con un porcentaje medio de ingreso del 8,95, unos datos similares a los de 2022, cuando se registraron 3,8 millones de intervenciones con un porcentaje medio de ingreso del 8,80%.
En esta línea, la directiva del Sermas ha apuntado que, en cualquier caso, el porcentaje varía según el nivel de complejidad del hospital, sobre todo en la época de frío con el aumento de incidencias respiratorias. Así, en hospitales del nivel 1, el total de ingresos es del 6,5%, una cifra que se eleva hasta el 10,5% en los hospitales de nivel 3. En cuanto a la tasa de reingreso en las siguientes 72 horas, ha indicado, está por debajo del 10%, «situándose dentro de los estándares de calidad establecidos».
En el mismo sentido, ha indicado que la estancia media se encuentra en torno a 5 horas desde el momento de la admisión hasta que el paciente recibe la alta médica.
«Desde el Sistema Madrileño de Salud trabajamos para garantizar la mejor respuesta asistencial a los ciudadanos y para poder atender a los pacientes tender la presión asistencial en cualquier situación, especialmente en los servicios de urgencias de los hospitales», ha destacado Quintana.

Monitorización
En este marco, la directora general Asistencial del Sermas ha recordado que se realiza «una monitorización continua de la actividad de estos servicios» y, en base a estos resultados, se realiza una previsión de la situación y la evolución de las necesidades a corto, medio y largo plazo y se controlan los circuitos y los tiempos de atención.
Igualmente, ha recordado que el Sermas cuenta con una aplicación de gestión y planificación sanitaria en la que se incluyen los datos diarios de frecuentación en todos los servicios de urgencias, el número de pacientes, el porcentaje de urgencias ingresadas, la ocupación del hospital, la evolución de la demanda urgente, los pacientes pendientes de ingreso y de los ingresos y altos hospitalarios, control de las estancias superiores a 24 horas o pacientes en observación.
Por otro lado, se lleva a cabo un análisis permanente de la presión asistencial y adecuación de los recursos de la misma, y en situaciones puntuales, como el Plan de Invierno, que se ha activado ya para vacunación en los servicios pediátricos.
«La monitorización continua de la actividad en los servicios de urgencias y de la evolución de la incidencia epidemiológica, junto con la estrecha colaboración con la Dirección General de Recursos Humanos, está permitiendo dar cobertura a las necesidades en tiempo y forma, mediante la adecuación de los recursos a la demanda que realizan los centros de manutención específica, según su frecuentación», ha recalcado.
De forma paralela, ha defendido, la Consejería de Sanidad también ofrece a los profesionales de los Servicios de Urgencias de los hospitales formación continuada para aumentar su capacitación y atender así a los pacientes con necesidades de atención urgente. «Se trata de aumentar el conocimiento, pero también de dotarles de las herramientas necesarias para hacer frente a situaciones estresantes y generadoras de ansiedad que todos los días viven en su servicio», ha indicado.
