Dentro de la programación del 40º Festival de Otoño, el director y dramaturgo canadiense Robert Lepage, al frente de la compañía Ex Machina, trae al Teatro del Bosque, los días 24, 25 y 26 de noviembre, a las 20:00 h, su espectáculo ‘887‘, una incursión al mundo de la memoria que está a caballo entre el teatro y la conferencia.

Interpretada por el propio Robert Lepage, la obra expone al espectador los tormentos de un actor que, para sobrevivir, debe recordar, primero el texto que nos está diciendo, y luego su pasado, la realidad histórica y social que hereda y habita.

887 es el número de la Avenida Murray de Quebec en el que estaba el estrecho apartamento donde vivió Lepage de niño junto a sus tres hermanos, sus padres y su abuela enferma. Una familia de clase trabajadora que revive en este montaje gracias a la magia escénica que despliega Ex Machina como ninguna otra.

Porque Lepage no es que utilice la tecnología, es que hace magia con ella y es capaz de seducirnos y conquistarnos, conmovernos y entusiasmarnos hasta ser como niños otra vez abriendo mucho la boca de asombro y sintiendo cosas nuevas que no acertamos a definir. Y todo con un nivel de sofisticación y pulcritud en la puesta en escena que pocos pueden igualar.

887‘ es, pues, una incursión en el mundo de la memoria. De la memoria como mecanismo de supervivencia y de la memoria como herramienta artística, sobre todo en el caso de los actores. También hay una pregunta sobre cómo encuentra un recuerdo personal un eco en la memoria colectiva. Todos esos nombres de calles, de parques, de monumentos buscan fijar una idea en la memoria de lo que ya pasó.

¿Quién decide lo que debemos recordar y lo que no? ¿Por qué persiste en nuestra memoria la información trivial y otra información más útil se escapa? La cara oculta del recuerdo es el olvido, pero vivimos tiempos extraños, pues dejamos que se nos olviden muchas cosas porque hay un mecanismo planetario de almacenamiento digital que atesora montañas de datos, el petróleo del siglo XXI.

Todas estas cuestiones se destilan en una narración en la que Lepage, a caballo entre el teatro y la conferencia, expone al espectador los tormentos de un actor que, para sobrevivir, debe recordar, primero el texto que nos está diciendo, y luego su pasado, la realidad histórica y social que hereda y habita.

Teatro del Bosque de Móstoles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.