Daniel Ortega retuerce la pintura hasta el paroxismo para mimetizarla con la escultura, embriagándola de elasticidad severa

MÓSTOLES/ 20 FEBRERO 2018/ La sala de exposiciones temporales del Museo de la Ciudad acogerá, desde este miércoles 21 de febrero y hasta el 18 de marzo, la exposición ‘Organometría’, del artista Daniel Ortega (Puertollano, 1986).

En los años 80 la crítica norteamericana Rosalind Krauss acuñó el término de campo expandido en las prácticas artísticas para referirse a la ampliación de horizontes y subversión de las normas establecidas.

En un paradigma similar, este parece ser el punto de partida de la obra de Daniel Ortega. El artista retuerce la pintura hasta el paroxismo para mimetizarla con la escultura, embriagándola de elasticidad severa, desnaturalizándola, ensamblándola y descomponiéndola.

Anula, así, las fronteras entre ambas manifestaciones artísticas, la pintura y la escultura –si es que alguna vez estuvieron divididas- y perturba los mecanismos estructurales de la concepción clásica de las artes. Dentro de esta expansión de la pintura Daniel Ortega explora el color, la forma, la textura e, incluso, el espacio. Abraza la tridimensionalidad sin tener que usar el pincel y permite que la pintura mute con la incidencia de la luz.

Daniel Ortega ha sido premiado, entre otros, en el certamen artístico `Cohete Toledo´, en la exposición colectiva `La Gran Máquina IV´ y en la 5ª ´Convocatoria Franqueados`.