Tres de cada diez hogares en España no cuentan con un presupuesto que garantice unas condiciones de vida dignas. Es el 31% de las viviendas, unos 6 millones de familias. Así lo atestigua el informe ‘El coste de la vida y estrategias familiares para abordarlo’, de Cáritas Española, que analiza la situación de las familias en medio de la crisis inflacionaria.

Este estudio determina que, en los hogares con ingresos por debajo de los 1.500 euros mensuales, se destinan a vivienda, alimentación y transporte 61 euros de cada 100 que ingresa debido a la subida de gastos esenciales.

El estudio revela que estos 6 millones de familias en España viven con ingresos inferiores al 85% de su presupuesto de referencia, según una encuesta técnica a más de 2.500 hogares, la mitad de ellos en situación de pobreza, entre 2020 y principios de 2021.

De esta forma, según se desprende del estudio, en el caso de un hogar unipersonal en Barcelona, el 85% del presupuesto de referencia supone vivir con menos de 1.400 euros mensuales frente a casi 1.000 euros en la ciudad de Cáceres.

Para un hogar de una pareja con dos jóvenes mayores de 13 años en Madrid, implica no llegar a 2.900 euros mensuales frente a los 2.400 euros en Orense. Para un hogar monoparental con dos niños menores de 12 años supone vivir con menos de 2.200 euros en San Sebastián y cerca de 1.300 euros en Ciudad Real.

La presentación del estudio.

Subida de gastos esenciales

Además, Cáitas ha avisado de que las partidas de gastos esenciales, como vivienda, alimentación y transporte, las que están experimentando una mayor subida de los precios, son a las que las familias están dedicando la mayor parte de sus ingresos.

Según ha señalado la secretaria general de Cáritas Española, Natalia Peiro, si antes de la crisis de la inflación, los hogares con ingresos inferiores a 1.500 euros mensuales destinaban a vivienda, alimentación y transporte 61 euros de cada 100 que ingresaban, al terminar el año estarán dedicando 80 de cada 100.

Por su parte, las familias en peor situación -con ingresos menores a los 1.000 euros- que antes de la crisis se veían obligados a dedicar casi el 70% de esa cantidad exclusivamente a vivienda y alimentación, al finalizar el año superarán los 80 euros de cada 100.

«La incertidumbre generada por la guerra en Ucrania, la evolución de los costes energéticos y las cifras de inflación observadas en los últimos meses han incrementado aún más el riesgo de enquistamiento o cronificación de estas situaciones de exclusión social», ha advertido la secretaria general de Cáritas Española.

Según ha señalado Peiro, todos los ciudadanos se han empobrecido como consumidores debido a los altos precios pero ha ha alertado de que, mientras muchos podrán hacer frente a esta situación, «ese 31,5 % no» lo podrá hacer.

Recortes en alimentación

En cuanto a las estrategias que están adoptando las familias españolas más vulnerables para sobrevivir, el informe de Cáritas señala, por ejemplo, que siete de cada diez han renunciado o han reducido sus gastos en ropa y calzado; casi la mitad han recortado el presupuesto familiar en alimentación (3 millones de hogares); el 18% de hogares con niños ha dejado de usar el comedor escolar (casi medio millón); seis de cada diez han reducido el consumo de luz, agua o calefacción; una tercera parte renunció a tener prótesis, gafas o audífonos, y un 14% dejó de comprar algún medicamento que necesitaba.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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