Los residentes del barrio de Comillas, en el distrito madrileño de Carabanchel, han organizado para este jueves una manifestación con el objetivo de exigir la construcción de un nuevo centro de salud, una demanda que arrastran desde hace más de dos décadas y que afecta a una población de 22.400 personas.
La movilización, impulsada por la Asociación Vecinal Parque de Comillas, comenzará a las 19:00 horas de esta tarde desde el número 33 de la calle Eduardo Marquina y se dirigirá hasta la parcela situada en la calle Antonio Leyva, donde está previsto que se construya la nueva instalación sanitaria.
Durante la protesta, los convocantes desplegarán una pancarta con 20 razones que justifican la necesidad urgente de dotar al barrio de Comillas con un nuevo centro de salud, cuya ausencia se remonta ya a 22 años atrás.


En un comunicado, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha recordado que ya en 2003 se firmó un plan especial de inversiones para Carabanchel que incluía la cesión de tres parcelas por parte del Ayuntamiento a la Comunidad de Madrid con el fin de levantar centros de salud en Comillas, Abrantes y Quince de Mayo.
Posteriormente, en 2005, se cedió una cuarta parcela en el PAU de Carabanchel, siendo esta la única sobre la que se ha materializado un centro sanitario hasta la fecha, según señala la FRAVM.
El plan de inversiones regional 2016-2019 contemplaba la creación de los tres centros pendientes, destacando la situación del barrio de Comillas como una zona con “presión estructural” y estableciendo su construcción como una prioridad “alta”.
Ese mismo documento señalaba que el actual centro de salud del barrio se encuentra “ubicado en el local de un edificio de viviendas”, donde “la mitad de las salas que no disponen de ventanas y la otra mitad dan a un patio interior”.
Desde la FRAVM han denunciado que, “pese a la aprobación de la construcción del centro en una parcela cedida por el Ayuntamiento, la situación continúa paralizada y con la problemática en aumento”.

Actualmente, Comillas cuenta con un único centro de salud, situado en los bajos comerciales de un edificio de viviendas. Este espacio presenta numerosas deficiencias tanto estructurales como funcionales, entre ellas la falta de salas para pruebas diagnósticas, jornadas sin servicio de pediatría, ausencia de salida de emergencias, mala ventilación, goteras, escaso aislamiento y problemas de accesibilidad y salubridad, según ha denunciado la federación vecinal.
Un estudio elaborado en 2019 por la asociación vecinal junto al centro de salud y el colegio Concepción Arenal reveló que el barrio de Comillas tenía la tasa de envejecimiento más alta de Carabanchel: 215,5%, lo que implica que por cada 100 menores de entre 0 y 16 años, hay 215 mayores de 65.
Además, la FRAVM ha resaltado que Comillas es “una zona golpeada por el precio de la vivienda –hasta un 20% por encima de su precio real–, fruto de los procesos de gentrificación y turistificación que atraviesa”, aunque sigue siendo eminentemente residencial, con una notable proporción de familias con hijos pequeños y personas mayores. De hecho, el 24% de sus residentes tienen más de 65 años, un porcentaje superior a la media de Madrid, que se sitúa en el 20%.
